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La historia de Escocia en los Mundiales

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Como parte de Gran Bretaña, donde se inventó el fútbol, el de Escocia es uno de los seleccionados más antiguos. Es claro que los resultados no acompañaron a los escoceses en la proporción de lo que su tradición y la pasión de sus hinchas ameritarían, pero en 2026 buscarán que los vientos cambien y aparezcan las grandes alegrías que hasta ahora se les negaron, en su regreso al Mundial.

Así le fue a Escocia en la historia de la Copa del Mundo.

  • SUIZA 1954

En un Mundial con un sistema de competición que se aplicó por única vez, con dos cabezas de serie por grupo que no se enfrentaban entre sí, a Escocia le tocó chocar justamente contra dos preclasificados. Un exiguo traspié 1-0 en el debut frente a Austria le dejaba la posibilidad de dar pelea por la clasificación, pero entonces sucumbió ante Uruguay, campeón vigente por ese entonces, nada menos que 7-0, en la que hasta hoy sigue siendo su peor caída en los Mundiales.

  • SUECIA 1958

Escocia volvió a asistir a la cita mundialista cuatro años después y su debut fue relativamente alentador, con un empate 1-1 contra Yugoslavia. La ilusión se empezó a desvanecer con la derrota 3-2 frente a Paraguay en el partido siguiente, y terminó de derrumbarse con una nueva caída, 2-1 en el cierre del grupo contra la poderosa Francia de Just Fontaine y Raymond Kopa, que llegaría hasta semifinales del torneo.

  • ALEMANIA 1974

El regreso a los Mundiales después de 16 años fue escenario de otra frustración escocesa. Consiguió una previsible victoria en el debut contra Zaire (así era llamada por entonces la República Democrática del Congo) pero el 2-0, con ambos tantos conseguidos en el primer tiempo, resultó una diferencia algo escasa. El meritorio empate sin goles en la segunda presentación frente a Brasil, campeón vigente por entonces, sirvió para mantener la chance de clasificación. No pudo ser: apenas igualó 1-1 contra Yugoslavia en el último encuentro y quedó relegado por diferencia de goles, por tener +2, contra +3 de Brasil, que consiguió ante Zaire la goleada que necesitaba.

  • ARGENTINA 1978

Como nunca antes, Escocia llegó a una nueva Copa del Mundo con la ilusión a tope. No sólo porque su entrenador, Ally MacLeod, en un alarde de optimismo aseguró que el equipo iba a ser campeón. A esa afirmación la respaldaba por ejemplo el hecho de que en el plantel de Escocia jugaban estrellas como Kenny Dalglish y Graeme Souness, pilares del Liverpool que acababa de ser campeón de Europa, sumados a Archie Gemmill, Kenny Burns y John Robertson, del Nottingham Forest reciente ganador de la Liga inglesa. Pero en la cancha Escocia pagó muy caro que tantas individualidades no pudieran conformar un verdadero equipo.

Hasta los 15 minutos del debut ante Perú, cuando Joe Jordan puso en ventaja a los británicos, parecía que las previsiones positivas se cumplirían. Pero hasta ahí llegó la ilusión: con un Teófilo Cubillas inspirado, los sudamericanos dieron vuelta el resultado y sorprendieron al imponerse por 3-1. Las decepciones no terminaron ahí: Escocia apenas sumó un insulso empate 1-1 ante el debutante Irán en el segundo partido y quedó obligada a golear a Países Bajos en el último partido para clasificarse. En su mejor presentación, se impuso por 3-2 a la Naranja, que luego llegaría a la final, pero no alcanzó para pasar a la segunda ronda.

  • ESPAÑA 1982

Escocia accedió a su tercer Mundial consecutivo, con expectativas más razonables que cuatro años antes pero similares problemas. Comenzó su participación con una previsible goleada 5-2 ante la debutante Nueva Zelanda que encendió las esperanzas. En el segundo partido, esperaba el mágico Brasil que conducía Telé Santana, y ante ese gran equipo Escocia consiguió arrancar en ventaja con un golazo de David Narey. Cuando la verdeamarela se sacudió el golpe, reaccionó con todo y se impuso por 4-1. La caída por ese margen complicó la diferencia de gol, y los escoceses quedaron obligados a vencer a la Unión Soviética en el último partido. Arrancaron arriba en el marcador, pero después las cosas se complicaron -como siempre en la historia de Escocia- y el 2-2 final decretó el cierre de otro Mundial sin pasar de ronda.

  • MÉXICO 1986

La llegada a un nuevo Mundial confirmó a Escocia como parte del elenco estable de la gran cita. Esta vez quedó claro de entrada que la cosa venía difícil: cayó 1-0 contra Dinamarca, que aunque debutaba en el torneo tenía chapa de candidato por figuras como Michael Laudrup, Preben Elkjaer o Soren Lerby, que deslumbraban en Europa por aquellos años. Aunque le tocó en el segundo partido una potencia como Alemania Federal, arrancó arriba con un golazo de Gordon Strachan, la gran estrella de aquel equipo escocés. Pero no pudo aguantar el resultado y fue victoria 2-1 para los alemanes, que llegarían después a la final del certamen. Así y todo, Escocia podía avanzar a octavos de final si vencía en el último encuentro a Uruguay, que además se quedó con diez hombres antes del minuto de juego por la expulsión de José Batista, en la que aún hoy es la tarjeta roja más rápida en la historia de los Mundiales. Pero ni siquiera con superioridad numérica casi todo el partido los británicos pudieron quebrar el cero, y entonces se marcharon otra vez a casa sin poder cumplir el objetivo.

  • ITALIA 1990

Frustraciones aparte, Escocia llegó en 1990 a su quinta Copa del Mundo consecutiva, récord en su historia. En una casualidad llamativa, por tercer Mundial al hilo le tocó hacer su presentación ante un seleccionado que debutaba en la competición. Y como le había pasado en 1986, se fue de ese compromiso sin nada: en una sorpresa mayúscula, perdió 1-0 contra Costa Rica, a la que dirigía el legendario serbio Bora Milutinovic. Esta vez se recuperó con un muy buen triunfo, ante Suecia por 2-1, y quedó con buenas chances de llegar a octavos de final. Esta vez Brasil fue el que se vistió de verdugo, y a pesar de ya estar clasificado la venció por 1-0 en el cierre del grupo. Con dos puntos, quedó entre los dos peores terceros del Mundial y de nuevo se volvió a casa tras la primera ronda.

  • FRANCIA 1998

Aunque se cortó la racha de presencias consecutivas en las Copas del Mundo, después del faltazo en EE.UU. Escocia tuvo su regreso. Le dio pelea a Brasil en el partido inaugural del certamen, hasta que a los 29 minutos del segundo tiempo un gol en contra le dio la victoria por 2-1 al campeón vigente, que en ese torneo llegaría otra vez hasta la final. Con el 1-1 en el segundo encuentro ante Noruega quedó otra vez la posibilidad abierta para la última fecha, pero allí sufrió una caída 3-0 sin atenuantes frente a Marruecos y volvió a decir adiós sin pasar de ronda.

  • RESUMEN

Escocia disputó nada menos que ocho Mundiales, con un récord indeseable: nunca pudo superar la primera ronda, y es el seleccionado que jugó más Copas del Mundo sin conseguir ese objetivo. De sus 23 partidos, ganó apenas 4, empató 7 y perdió 12, con una eficacia del 27,53%. Anotó 25 goles y le hicieron 41. Ocupa el puesto 34° de la tabla histórica, por debajo de Nigeria y por encima de Senegal.