El entrenador de la Selección Uruguaya, Marcelo Bielsa, brindó una conferencia de prensa este jueves por la tarde desde el Estadio Centenario y aseguró que no puso en duda su permanencia en el cargo.
El DT expresó que se sentía con fuerzas para continuar en el cargo hasta la Copa del Mundo de 2026, dejando atrás a los rumores que hablaban de una posible renuncia al puesto.
Repasamos las mejores frases que dejó una extensa conferencia de Bielsa.
Hablando sobre si se planteó la posibilidad de dar un paso al costado en estas horas. “No, la misma fuerza desde el primer día para seguir en la Selección hasta el Mundial. Si en algún momento me planteé que no debía continuar, no fue en este momento”.
"Cada vez me hice responsable de las cosas que le pasaban al equipo. Leí un mensaje de Egídio Arévalo Ríos que dijo que el cuerpo técnico se haga responsable. Yo nunca no me hice responsable. No pueden señalar o indicar un momento en que yo no haya asumido la responsabilidad de los malos momentos del equipo. Como tampoco nunca dije nada que vinculara conmigo los buenos momentos del equipo".
"Yo contacto con los jugadores y doy por sentado que si quieren que me vaya, es muy sencillo, vienen y me dicen: mire Bielsa, queremos que se vaya. Por eso no me puedo guiar por ningún trascendido sino por el día a día, lo que recibo, cómo convivo y por el tipo de relación que se establece".
Consultado sobre si se siente cuestionado por la AUF. "Conversé muchas horas con el presidente Ignacio Alonso y con Jorge Giordano. La conclusión de la conversación es que el proyecto sigue exactamente como está hasta el Mundial".
Hablando de si habrá caras nuevas en la Selección. "Caras nuevas, creo que no. Puede que haya ausencias significativas, pero recuperar a determinadas presencias no son caras nuevas, son jugadores que por lesión no están presentes. Si usted me dice, ¿usted ve alguna figura que merezca un sitio protagónico y con capacidad de resolver la problemática del equipo fuera de los que cito habitualmente? No, no veo eso".
"Soy una persona tímida, obsesiva, mecanizada, no me gusta el desorden, me siento incómodo en ese escenario, esos son mis déficits. Me cuesta actuar suelto, desinhibido, amigable, no es mi forma de ser, pero dentro de esa forma de ser siempre fui calificado positivamente con la gente con la que conviví porque se ve que hay otros valores que pueden generar aceptación. Evidentemente, humanamente no he logrado una aceptación de este grupo que yo conduzco. Cuando uno va a un lugar, las normas no son las que uno tiene, son las del lugar que te recibe, sin dejar de ser uno mismo".
"Una de las cosas que me decía Ignacio Alonso es que el clima de convivencia dentro de una Selección Uruguaya tiene un efecto potenciador de las virtudes de los jugadores. Es díficil de expresar pero digamos que un jugadur tiene una base de virtudes de valor 6. Si está contento, se agrega un 7 y si está desmotivado, se agrega un 5. Creo firmemente que la emoción es el efecto que más permite el crecimiento de la virtud. Hay una canción vinculada al fútbol uruguayo que me enloqueció, una de las mejores canciones de fútbol que he escuchado. Del Canario Luna, que habla del jugador cuando va en el camión... Hay que ser de madera para no emocionarse con esa sanción si amás el fútbol. En mi charla técnica previa a un partido definitiorio para nosotros, se las puse a los jugadores y les dije, escuchen lo que dice porque eso es tan potenciador. Cuando éramos chicos amábamos el fútbol como locos, una chapita y una pared en blanco eran una pelota y un arco. O la entrada a un garage y un tomate o un zapallito. Ese es el pasado de todos los que queremos al fútbol y cuando uno remite a ese paseado es muchísimo mejor jugador profesional de fútbol, alimentado por el amateurismo. Los jugadores saben que necesitan volver a aquel jugador para ser mejores jugadores profesionales, y encuentran en la Selección el mejor escenario, les da lo mismo si ganan plata, vienen porque vienen buscando eso".
"Hay una mirada externa que dice que los jugadores están sobreexigidos, cansados y se lesionan. Fíjese el cuidado con Facundo Pellistri, que estuvo 50 días sin competir, antes de venir jugó cinco minutos en su club como señal de que está sano, lo incorporamos y lo llevamos progresivamente a reproducirle lo que tiene que hacer en un partido y evaluamos sus sensaciones. Cuando vimos que no estba para la alta competencia, lo mandamos de nuevo al club".
Sobre no usar a todos los jugadores de las convocatorias o regresarlos antes. "Si tenés dos partidos, vas a jugar un partido con un equipo y el otro con otro, entonces tenés que tratar de pensar que se pueden disminuir la cantidad de jugadores en los diez días de preparacion. Por eso en vez de llevar a 22 agrego a cinco. Agrego a jugadores como Santiago Homenchenko, que no han sido sustanciales pero que participan, son conocidos, ese tipo de datos. Cuando pasó toda la semana, el martes nos vamos a Estados Unidos, tengo a los 22 que van, y los que fueron suplentes en el primero no lo van a hacer en el segundo. ¿Qué hago? Los hago ir a Estados Unidos, les digo que no van a estar o les digo hasta aquí fue tu periodo, lo valoramos, en este no te voy a necesitar, te desconvoco. Porque entrenar, conocer a los compañeros, hay todo un ritual con un jugador nuevo… Me parece que eso es empezar a sembrar el futuro. No hay nada de agresivo en eso".
"Siempre digo una palabra: yo soy tóxico, relacionarse conmigo empeora al que se relaciona conmigo. Hay tipos tóxicos, que solo ven el error, que están corrigiendo constantemente, que demandan, que no estan satisfechos con nada, que les gusta hablar solo del trabajo, que para comer se llevan un diario para no integrarse con el resto para que no lo alejen. Yo lo vivo como un karma, pero esa conducta está basada en el miedo. Uno no disfruta por ganar, teme por perder mucho más de lo que disfruta por ganar".
Consultado por la carta abierta de Lucas Torreira. "No es una invitación a que lo convoque. Por Torreira hice lo máximo que hago en todos los casos, no dejé de mirar nunca sus partidos. Un día me llamó y me dijo por qué no me convoca. Le expliqué y le dije: usted tiene derecho a ser convocado para que verifique de cerca cuáles son sus recursos. Si se ve la productividad que tiene en Galatasaray, es un jugador de mucho peso. Estuvo con nosotros, conviví con él, traté de ser lo más amable posible y compartirle mi idea futbolística y luego no lo volví a convocar. Juega en una posición donde en Uruguay juegan Valverde y Bentancur. Torreira juega en la élite europea en un gran equipo y con 29 años, tengo que ser respetuoso de eso y convocarlo si creo que tiene posibilidades de cubrir un lugar que creo que está cubierto. a lo mejor es mucho mejor que esos dos pero elegí a otros. Obviamente, Torreira no está de acuerdo con mi elección y, de manera elíptica, me lo hace saber, está claro lo que dice. Lo entiendo perfectamente pero actué con él de la mejor manera posible. Lo respeto como jugador, su actualidad futbolística, lo entrené de cerca que es un episodio indispensable para terminar de conocer a un jugador, y encima no lo manoseo, es decir, que no lo cito sabiendo que voy a elegir a otro".
"Vine avergonzado con un 5-1 y porque un tipo dijo que rompe los ojos y es un desastre. Si el equipo ha generado eso, doy la cara. Aparte perdimos con nuestros titulares contra los suplentes de Estados Unidos, lo que agrava seriamente la cuestión. Perdimos con cartas. No puedo aceptar que se diga que fue un equipo que le suelta la mano al entrenador porque el desgano, la indiferencia, la desobediencia, no responder a la propuesta de juego, así te sueltan la mano los jugadores. Cualquiera que haya jugado al fútbol sabe que estos son los rasgos: no corro, soy indolente, no cumplo lo que me indican, no reacciono, me enojo, tengo mal estado de ánimo. Eso no lo vi contra Estados Unidos. Eso no quiere decir que hayamos jugado bien ni que la actuación sea defendible. ¿Sabe cuánto me duele ir al supermercado y que me vean la cara? Porque a mí me gusta vivir, no quedarme en mi casa avergonzado por una derrota 5-1".
"Una cosa que a los argenitnos nos fortalece es la tensión. Si no hay, la provoca y si la hay dice qué suerte, me puedo mover acá. El uruguayo considera a la tensión como un exceso ofensivo. Los vascos dicen: la verdad, salvo que genere el bien común, es falta de respeto y son los más duros del mundo. Soy un gran generador de tensiones entonces no cuajo bien, por eso me aislo y voy solo cuando es necesario porque sé que cuando llego, tensiono".
Sobre si Agustín Canobbio sigue en carpeta para ser convocado. "Nunca dejé de considerarlo. Pasó lo que pasó, dijo lo que dijo y seguí viendo sus actuaciones todos los fines de semana. Hay jugadores que han cometido equivocaciones de las que yo creo que no hay regreso, Canobbio no es uno de esos jugadores. Dijo lo que sentía y no tengo por qué condenarlo por eso. De hecho, siempre lo seguí viendo".
Respecto a qué cambios se podrán ver de aquí en adelante. "No tengo una fórmula única exclusiva que vaya a aplicar y la pueda comentar. Seguro que voy a ver cosas, voy a intentar cambios, voy a ver si logro convencerme y construir -porque hay una cuestión de capacidad, no cualquiera construye cosas que no existen como Guardiola-. Yo no tengo esa capacidad pero soy perseverante y buscaré, miraré, construiré opciones que van a ser nuevas, no sé si van a ser positivas, pero sí nunca me rindo".
