Las cervezas y el futbol

Cervezas, chelas, cheves, serpentinas, muertas, frías.

Cerveza y futbol, un romance que, pasan los años, y se mantiene vigente, incluso pareciera un matrimonio perfecto, indestructible.

Un tema mundial que hay que reconocer y aprender a disfrutar. ¿En qué país futbolero no se acostumbra a ver un juego con una cerveza? En algunos se ha prohibido absurdamente el consumo dentro del estadio... pero ¿qué pasa antes y después?, ¿qué hay de los que ven el partido por la tele?

Los que se emborrachan y se ponen agresivos, no lo hacen por el futbol, lo harían en cualquier otra parte, es un acto irresponsable que desafortunadamente se comete en los conciertos, en las fiestas, manejando, etc. Es una ausencia de cultura ante los excesos. El problema no es la venta de cerveza en los estadios, más bien es una educación pobre que viene de casa.

¿Por qué se acostumbra a comer palomitas en el cine?, por lo mismo que se toma cerveza en los estadios de futbol. Por cierto, sería interesante preguntarnos qué le resulta más dañino al organismo, una chela, o una bolsa de palomas acompañada de, - (siempre es así)-, un refresco.

¿Se puede disfrutar del futbol sin cerveza?, sabemos que sí, al igual que de una película sin palomitas, lo importante es cómo lo disfrutamos más.

He escuchado en repetidas ocasiones muchas voces, por demás respetables por supuesto, que aseguran que lo que existe de violencia en los estrados de futbol mexicano, existe por la venta de cerveza. No, no es así. Las vergonzosas, y todavía aisladas, manifestaciones violentas nada tienen que ver con dicha bebida. Tiene que ver con consumo de sustancias prohibidas, con grupos radicales porriles, de personas con carencia de los más mínimos principios cívicos.

Habitualmente quien habla de los riesgos de la cerveza y el futbol, nunca va, vaya no ha ido a las gradas de un estadio, no conoce. Aunque, por supuesto, la intención es buena.

Sí, la cerveza es una bebida de moderación, es para mayores de edad. Me parece maravilloso que únicamente se venda 15 minutos antes del arranque del juego y se deje de vender para entrado el segundo tiempo. Se trata de disfrutar bebiendo, no de excederse a lo menso.

Resulta contradictorio que en una sociedad como la mexicana, que busca cada vez más hacerse de libertades, que se proclama liberal, existan voces que propongan terminar con la venta de cerveza en los estadios, que se ha dado prácticamente desde que el futbol es profesional en el país. No vale la pena caer en paternalismos.

Creo que, para terminar con la venta de cerveza en los estadios en México, se deberían de presentar estudios serios de cómo su consumo dentro de los inmuebles futboleros genera violencia. Cuidado con las soluciones planteadas por ocurrencias.

Los vendedores de cerveza en los estadios, son sin duda parte del color de nuestro futbol, su trato, sus gritos, sus batas tipo boticario… además sin duda la chela del estadio es la más rica de todas. Nuestro futbol, nuestra cerveza… vaya maravilla.