CULIACÁN -- La llegada de Maradona a Culiacán y a Dorados era una incógnita, aún se desconoce el porqué una figura de este calibre aceptó dirigir a un equipo de la liga de Ascenso MX y sobre todo el haber tomado a un equipo en la antepenúltima posición de la tabla de desempeño, después de 6 jornadas. Las primeras palabras de Diego a su nuevo hogar fueron “llego a Dorados porque quería regresar a la cancha, al trabajo con olor a pasto”.
La expectativa sobre Diego por parte de los medios de comunicación era casi nula, consistían en sólo esperar un par de semanas o un mes para que tomara la decisión de irse después de no obtener resultados por el poco conocimiento de la liga o el salir del equipo por algún escándalo.
Ni una, ni la otra, finalizó la temporada regular y Maradona consiguió lo imposible, clasificar a la liguilla al Gran Pez y no nada más eso, hoy tiene a su equipo en la pelea por el título del ascenso.
“Diego es impredecible, sólo velo, es feliz en Culiacán, vive tranquilo y toda la gente que lo rodea lo quiere, desde jugadores hasta los hinchas, son cosas que lo hacen sentir como en casa”, comentó una fuente cercana a Maradona.
En cuanto llegaron los resultados positivos con Dorados se empezó a especular la posible salida de Maradona a Xolos, lo que él mismo desmintió, expuso que en su carrera como entrenador nunca ha cambiado de equipo por triunfar, sus cambios se han hecho por no cumplir los objetivos, algo que en Dorados ya superó.
“¿Que si Diego vive feliz en Culiacán?, con esto te digo todo, Diego nunca había entrado en su vida a un centro comercial sólo por pasear un rato, aquí en Culiacán lo ha hecho 5 veces y la gente lo respeta. Le encantan los mariscos, tiene lista una casa para vivir y prefiere estar en el hotel, estamos hablando de lo bien que se siente en la ciudad, Diego encontró su lugar”, agregó la fuente allegada técnico argentino.
El club Dorados ha hecho sentir al ´Pelusa’ como en su casa, le dejan trabajar, buscan que no le falte nada, hasta le realizaron una fiesta en su cumpleaños, en donde lo acompañaron hermanos, amigos y su pareja, incluso algunos de ellos hicieron el viaje desde Argentina para estar en dicha celebración.
Diego le regresó la confianza a sus jugadores, pues hoy tiene el respaldo de todos ellos, ya que en cada partido se lo demuestran al no dejar de esforzarse al máximo en cada segundo. El 10 se preocupa por sus jugadores desde los estelares, hasta los más jóvenes. Si hay un jugador lesionado él busca la manera de apoyarlo anímicamente y hasta económicamente si necesita alguna rehabilitación, aunque el club ya cubre esos gastos.
Maradona hoy vive tranquilo, sin paparazzis sobre él en la ciudad, sin gente que lo hostigue todo el día fuera de su hotel. Encontró su plenitud en una ciudad que tiene fama por la violencia, pero que tiene ganas de cambiar su historia y que hoy cobija a una leyenda que también busca reinventarse.
