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Gignac vivió noche especial en el Volcán con homenaje para Francia

MONTERREY -- Cargado de emociones, superando lo que según sus palabras fue el peor día de su vida y en medio de un gran apoyo por parte del Estadio Universitario, que lució un mosaico alusivo a la paz, fue que André Pierre-Gignac salió la noche del sábado a la cancha del 'Volcán'.

La emoción de Gignac al ver el apoyo de su gente y la bandera francesa acomodada en el centro del campo fue evidente. El galo vivió un emotivo minuto de silencio en el centro del campo, abrazado a sus compañeros y sintiendo la empatía de 41,185 mil almas que llenaron las gradas del recinto. Al finalizar el homenaje Gignac agradeció haciendo con sus manos la seña de un corazón.

Con el juego en marcha, el atacante felino se metió de lleno el partido, corriendo y presionando al rival que propuso un buen fútbol desde el inicio.

Se pudo percibir las intenciones de André de corresponder a todo el cariño recibido por medio del gol, pues desde los primeros minutos buscó encarar, encontrando en los primeros minutos un disparo que se fue cerca del travesaño.

No solo las oportunidades de peligro llegaron para André, pues el talentoso jugador fue presa de las patadas de los rivales al frustrarse ante el buen manejo de bola del galo. A pesar del esfuerzo, Gignac no pudo anotar en la primera parte, pero dejando una sensación de que en el segundo tiempo podría mojar la portería rival.

El inicio del segundo tiempo dejó en claro las intenciones del atacante, quien buscaría su gol a costa de todo. De entrada tuvo una clara, que se buscó y creó por su cuenta con base en sacrificio. Minutos más tarde tendría un intento de chilena que terminó en juego peligroso y apenas un instante después un remate endemoniado que Guillermo Alison desviaría con la punta de los dedos.

El paso de los minutos durante la segunda parte equilibró las cosas, alejando al francés de la portería cementera, sin embargo Gignac brotaba garra por donde se le viera, cayendo en el egoísmo futbolístico en algunas jugadas.

Con el cronómetro ahogándose, el mayor rompe redes de los auriazules fue siendo presa de la frustración. En una de sus últimas intervenciones del encuentro, el francés encaró con vigor al juez de línea por no haber cobrado, lo que él consideraba que era un tiro de esquina.

Gignac se retiró hoy con la molestia de no haber podido romper el cerrojo cementero, amonestado, sin el título de goleo, pero con la satisfacción de haber recibido el cariño y afecto del gremio futbolístico en México.