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Efraín Juárez y Keylor Navas viven primera victoria ante el América

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Álvaro Morales: "Efraín Juárez tiene que ser el técnico del América" (1:59)

El ´brujo´ Morales asegura que la solución para este América es Efraín Juárez como técnico. (1:59)

El técnico celebró de manera emotiva con su hijo, mientras el portero tico fue reconocido por la afición tras la renovación de su contrato.


Intensidad es la palabra que mejor describe cómo vivieron Efraín Juárez y Keylor Navas su primera victoria con los Pumas ante el América. El Clásico Capitalino fue auriazul, pero por momentos el técnico y portero felino mostraron su impaciencia ante no anotar.

El gol fue agónico, en tiempo de compensación y con Efraín y Keylor al límite de las emociones. En este juego, Navas fue ampliamente alabado una vez que renovó su vínculo con Universidad Nacional.

Desde el silbatazo inicial, Efraín vivió al límite de su área técnica. El 4-1 del torneo pasado fue un golpe muy duro y no se podía permitir un descalabro igual. La estrategia para evitar eso fue enviar a sus tres centros delanteros de inicio.

Efraín Juárez nunca se sentó. Pocas veces volteó a su banca, pero sus auxiliares, Luis Pérez y Alex Larrea, se acercaron para señalarle algunas áreas de oportunidad. El estratega tomó nota mental y luego, con gritos, alentaba a sus pupilos.

Keylor, al parejo, estaba concentrado. Inmerso en su área y al pendiente del balón. Los gritos y halagos que recibió, también insultos por parte del América, no le afectaron. Él estuvo en lo suyo y mandó algunos gritos para ajustar a su defensa, una que pocas veces estuvo junta con Pablo Bennevendo y Rubén Duarte como centrales.

El arquero tico estuvo muy bien en la portería. Nunca titubeó y dejó en claro porqué renovó un año más con opción a otra. Muy a su estilo, motivó a sus jugadores, les aplaudió los esfuerzos y no dejó de alentarlos para que atacaran, incluso cuando su equipo no tenía mucho el balón.

Efraín fue más extremo. Los gritos incrementaron con el pasar de los minutos. Parecía que sólo él confiaba en sus pupilos y en el triunfo, incluso cuando el empate parecía cantado ante las pocas opciones de gol claras que tuvieron ambos equipos.

El penal en tiempo de compensación los puso eufóricos. Cuando César Arturo Ramos confirmó la pena máxima, Efraín celebró con elementos de su banca, mientras Keylor miró al césped y luego al cielo. Ambos clavaron la mirada en Robert Morales. La ‘Pantera’ respondió y anotó. Juárez y Navas suspiraron, celebraron y alentaron a la grada.

El 4-1 del torneo pasado se borró desde los 11 metros y ambos tuvieron su primer triunfo en un Clásico Capitalino. Al momento del gol, Efraín Juárez acaparó las miradas por un emotivo festejo con su hijo.