Rafael Fernández, ex auxiliar de André Jardine en San Luis, habló sobre los conflictos del brasileño con el idioma en sus primeros meses en la Liga MX.
André Jardine suma ocho tarjetas amarillas y cinco rojas en los dos años que lleva en el futbol mexicano. Rafael Fernández Loperena, quien fue el auxiliar del primer equipo de trabajo del brasileño en el Atlético de San Luis, asegura que gran parte de esas amonestaciones y expulsiones se deben a que el actual entrenador del América sufrió con el español en sus primeros meses en la Liga MX, a diferencia de Gustavo Leal, su rival en semifinales del Apertura 2023.
“Hoy seguramente están parejos porque André ha aprendido muchísimo, pero el español de Gustavo era mucho, de mucho mayor calidad en ese momento que el de André, entonces ahí la interpretación se empezó a dar”, externó Rafael Fernández en entrevista para ESPN.
“André es una persona alegre, que habla con el corazón, que nunca se deja de expresar, muy buena persona y me acuerdo perfecto que incluso con el arbitraje, ¿se acuerdan que llegó a tener algunas suspensiones ahí medio raras? apuesto que el 80 por ciento de ellas o el 90 por ciento fueron mucho más por una mala comunicación, una situación de entendimiento del receptor o al revés, más que de una falta de respeto o de una agresión verbal o de ese tipo de situaciones”.
Rafael Fernández compartió cuerpo técnico por seis meses con los brasileños André Jardine y Gustavo Leal en sus primeros seis meses en la Liga MX. La labor del mexicano, además de los trabajos de cancha, fue la introducción de los sudamericanos a la cultura y sociedad del país, pero también los ayudó en el tema del idioma.
“André es un tipo que le encontraba sabor a dos, tres palabras, que le gustaba cómo sonaban, pero que no tenía el dominio social de lo que podía trascender al decirlas, y me acuerdo perfecto que dos o tres veces lo tuvimos que ayudar a controlarla porque en la intimidad se escuchaba muy bien, cuando él expresaba en cancha no se escuchaba tan bien y tuvimos que ayudarle. Eso que el portugués, por sus raíces, es menos difícil que otras, pero aun así la adaptación fue un poquito compleja, Gustavo la tenía mucho más dominada”.
Una de esas palabras favoritas de André Jardine, era una expresión que se usa en Sudamérica, pero que el México tiene otras definiciones. El brasileño, sin importar el escenario, la decía por cómo se escuchaba sin saber de fondo el significado real.
“Hay una palabra que en Sudamérica se usa mucho como expresión, pero es agresiva, que se relaciona con un pan dulce mexicano muy famoso (concha), pero lo decía él porque cuando la escuchó en español se le hizo muy simpático, entonces se le escurría la comida en el uniforme, se manchaba y usaba esa expresión que para otras personas podía ser muy agresivo, entonces por ahí no le marcaban un fuera de juego o algo y él decía ‘¡el pan dulce!’, pero en verdad con un carisma y con una naturalidad”.
Ese desconocimiento del significado de algunas palabras en español, le costó a André Jardine amonestaciones y expulsiones en el año y medio que estuvo en el Atlético de San Luis. Ahora, en los seis meses que lleva en América, el brasileño no ha recibido ninguna tarjeta.
“Después tuvo ciertos costos y como todo en la vida hay que regularlo, hay que equilibrarlo, pero te apuesto que sin la intención de ofender y nada, era una de las cosas con las que lidiamos, pero radicaban sobre todo por esta falta de dominio más que por otra cosa”, puntualizó Rafael Fernández.
