En reiteradas ocasiones, Javier Aguirre aseguró que en caso de volver a México lo haría en la parte final de su carrera y para ocupar algún cargo como directivo.
Sin embargo, un supuesto “proyecto” en Monterrey, y sobre todo un contrato imposible de rechazar —era el técnico mejor pagado de la Liga MX— provocaron que el ‘Vasco’ se tragara sus palabras y el entrenador puso fin a casi dos décadas en el extranjero para regresar al balompié nacional.
En poco más de un año Aguirre no logró que un equipo poderoso económicamente jugara bien o tuviera su sello, salvo algunos destellos como las goleadas a Cruz Azul tanto en la Concacaf como en el Repechaje del torneo anterior.
Raro en un personaje tan frontal como Javier, que además está acostumbrado a luchar contracorriente con equipos que buscan eludir el descenso como su anterior experiencia con el Leganés, pero en Monterrey con frecuencia se escudó en pretextos para justificar el pobre desempeño del conjunto.
La excesiva carga de partidos —real, pero para varios clubes—, tener un plantel “corto” (así lo dijo) o que no era nuevo el fracaso en un Mundial de Clubes, fueron algunas de las ‘joyas’ que se aventó el siempre colorido entrenador.
Rayados ha tenido en los últimos cuatro años años a técnicos de la talla de Diego Alonso, Antonio Mohamed (en dos etapas) y el más reciente, Javier Aguirre, y estos tres tienen en común que le dieron títulos al equipo, pero después de alcanzar la gloria hubo un bajón y fueron cesados, por lo que el cacareado “proyecto” se vino abajo.
Directiva y afición han coincidido que el mal de Rayados es un hombre y no los que han elegido a los futbolistas o los propios futbolistas, que viven en un paraíso en donde la exigencia es de mediana para abajo, con todo y que ganan sueldos exorbitantes y entrenan en instalaciones de primer mundo.
No se puede hablar de que le haya faltado calidad al plantel con las múltiples contrataciones millonarias que realiza torneo tras torneo; sin embargo, se espera que los jugadores den resultados de inmediato o de lo contrario se señala al entrenador como un incapaz que no ha sabido sacarle jugo a la poderosa materia prima con la que cuenta.
Aquí la duda es, ¿y qué pasa con la llamada inteligencia deportiva a la que solo le dan las cuentas para correr a Mohamed y luego llevarlo de regreso? Y ya ni hablar de que con Víctor Manuel Vucetich harán lo mismo.
Se quejaban de que con Aguirre el equipo no jugaba bien… ¿qué esperan ahora con el llamado ‘Rey Midas’, que emule al Barça de Guardiola cuando dicho entrenador nunca se ha caracterizado por apostar por un futbol ofensivo ni espectacular?
Por lo visto en este equipo rico, que dicho sea de paso tiene a una directiva secuestrada y muerta de miedo por sus barristas, hay muchas responsabilidades compartidas y Aguirre no es el único culpable del ridículo en el Mundial de Clubes y en la presente campaña.
Ya más frío en unos días, con certeza el ‘Vasco’ hará un examen de conciencia y reconocerá que fracasó de forma rotunda en su regreso al futbol mexicano, pues ni duda cabe de eso, así como este mayúsculo tropiezo en nada borra la incomparable carrera de Javier.
Usted disculpe —y esto incluye a algunos comentaristas de radio que llamaron ‘engañabobos’ al técnico—, pero Javier Aguirre sigue siendo el entrenador más destacado en la historia del futbol mexicano, aún a muchos les cueste entenderlo.
