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Cómo cambió la Premier League tras el Manchester City vs. Arsenal

Los Gunners siguen punteros tras caer el domingo, pero los Citizens ahora dependen de sí mismos para ser campeones.


El choque entre Manchester City y Arsenal de este domingo había sido catalogado como el momento en que se podría decidir la Premier League. Y aunque esa afirmación sea ciertamente prematura, con 5 fechas aún por jugarse antes del final, la realidad es que la victoria por 2-1 de los Citizens amenaza con cambiar por completo la dinámica que dominó la temporada hasta entonces.

Los Gunners han sido los líderes de la competición de manera ininterrumpida desde el 4 de octubre, y sus rivales del fin de semana jamás han terminado una fecha, incluyendo esta última, por encima de ellos en lo que va del campeonato. Pero el resultado obtenido en el estadio Etihad los deja en una posición idónea para cambiar eso: están a 3 puntos y un gol de diferencia con un partido pendiente, y este miércoles, cuando adelanten un cotejo ante Burnley, cualquier triunfo los colocaría en ventaja.

Una debacle anunciada, en el peor momento

Resulta un cambio drástico en relación a la campaña que sostenía Arsenal, que hace solo un mes gozaba de una distancia de 9 unidades en la cima, pero que ya había sido advertido en varias ocasiones. Si eventualmente no consigue conquistar esta Premier League luego de 22 años no será por perder este partido, sino por los puntos que se dejó en flojos rendimientos ante Nottingham Forest, Liverpool, Manchester United, Brentford, Wolverhampton y Bournemouth, todos ellos en 2026. Esto desembocó en 4 derrotas consecutivas en competencias domésticas, incluidas dos dolorosas eliminaciones en las copas nacionales.

Esta caída recuerda a las que ya atravesaron los dirigidos por Mikel Arteta en las temporadas 2022/23 y 2023/24, donde también gozó de amplios períodos en el liderazgo antes de cederlo ante los mancunianos. Pero hay un aliciente en, precisamente, la forma de sus rivales. En la primera de esas campañas, los de Pep Guardiola marcaron un cierre espectacular desde mediados de febrero, con 43 puntos de 45 disponibles para remontar. Al año siguiente el desempeño fue aún más asombroso: perdieron su último partido a principios de diciembre y luego sacaron 57 unidades de 63. Pero en la presente temporada se vio un City mucho más irregular, que se dejó 17 puntos de 42 disponibles en 2026 y había caído en cuatro ocasiones en la primera mitad.

La contracara de este presente está en, precisamente, el rendimiento del domingo. El resultado final fue algo injusto con lo que fue, quizá, la mejor versión que ofreció el conjunto del norte de Londres en meses, en el partido donde más debía mostrarla. Es posible pensar que el equipo puede ganar los compromisos que le faltan si vuelve a mostrar la voluntad para presionar arriba, la intensidad en las transiciones y la solidez defensiva que mostró en el Etihad, además de mejorar la definición, y así no caerse del todo de la lucha.

Sin embargo, lo mismo puede decirse del último mes de sus contrincantes. La victoria por 2-0 en la final de la Copa de la Liga el pasado 22 de marzo no fue solo un punto de inflexión en el resultado, tras empatar ante West Ham y Nottingham Forest en liga y ser eliminado por Real Madrid en la Champions League, sino porque el entrenador catalán pareció, por fin, encontrar su mejor once en esa definición. Entre la recuperación de Rodri y Rúben Días de sus lesiones, las incorporaciones de Marc Guéhi y Antoine Semenyo en enero y la posibilidad de juntar al ghanés con los habilidosos Rayan Cherki y Jeremy Doku, Guardiola ya parece saber cómo funciona mejor esta versión de su equipo por primera vez en la temporada. Y en el mejor momento posible.

Una Premier League que se definirá por márgenes ínfimos

Pero también es cierto que, aún si se da ese escenario, ganar todo quizá ni siquiera sea suficiente. La recuperación de Manchester City para esta recta final invita a pensar que esta Premier se podría definir por la diferencia de gol, algo que solo sucedió una vez en el pasado. Fue en la temporada 2011/12, en un final absolutamente memorable y dramático en el que se consagró... Manchester City, con aquel grito agónico de Sergio Agüero que aventajó a los Sky Blues por 8 goles sobre Manchester United.

De este modo, para que ambos dependan de sí mismos al momento de hacerse con el título, el enfoque estará en su potencia ofensiva. Y los atancantes mancunianos superan ampliamente a los Gunners. Erling Haaland, Semenyo, Cherki y Phil Foden acumulan 39 goles. La parcela ofensiva del Arsenal, por su parte, lleva 26, pero 12 son de Viktor Gyökeres, fuertemente cuestionado, y 6 son de Bukayo Saka, lesionado y sin fecha de regreso. Gabriel Martinelli, Leandro Trossard y Noni Madueke, sus extremos hoy disponibles, tienen números paupérrimos: solo suman 9 tantos entre sí.

Hay un elemento más que aporta a la incertidumbre, como son los oponentes que tendrá que superar cada equipo. En ese sentido, los londinenses tienen la "ventaja" de jugar, mayormente, contra equipos que no tendrían objetivos concretos: Newcastle, Fulham y Crystal Palace están cómodos en la mitad de tabla y lejos de los puestos europeos, mientras que se espera que Burnley haya consumado su descenso para la jornada 37. Solo West Ham tendría posibilidades de salvación cuando se encuentren en la 36.

Los Citizens, por su parte, se tendrán que medir en jornadas consecutivas con Everton, Brentford y Bournemouth, todos equipos que aún luchan por entrar en la próxima Europa League o Conference League, entre sus compromisos ante los ya mencionados Burney y Crystal Palace y el cierre de su campaña contra Aston Villa, que podría ya estar asegurado para la próxima Champions League antes de la fecha 38.

El escenario está armado, hay muchísimo en juego y todo puede cambiar en cuestión de días. Arsenal todavía tiene una posibilidad de romper con su sequía y coronar por fin el ciclo de Arteta con la liga que tanto busca, pero Manchester City le ha reducido notablemente esas chances. Todo dependerá de cómo cierren sus campañas en las cinco fechas que faltan.