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El Barcelona expulsa a socios que traficaban con abonos

BARCELONA -- El FC Barcelona, en su búsqueda por tener el control absoluto de las localidades del Camp Nou, expulsó definitivamente a 33 asociados y sancionó a otros 2,789 con expulsiones temporales de diferente plazo tras haber probado a través de una investigación que traficaron con sus abonos en el último Clásico que se disputó en el estadio, el 6 de mayo, para elaborar y vender entradas falsas.

La directiva dirigida por Josep María Bartomeu utilizó el impacto mediático que representa un partido frente al Real Madrid para lanzar un aviso generalizado a todos los socios con abono en el Camp Nou: solo pueden ceder sus localidades en caso de no asistir a un partido facilitándolas al propio club a través del ‘Seient lliure’ (‘Asiento libre’), por el cual el Barça le abona al socio la parte proporcional de su coste en dicho partido y, paralelamente, lo pone a la venta según su conveniencia con precios habitualmente mucho más altos y que le significan un destacado beneficio económico.

Oficialmente, la medida adoptada por el Barcelona, y explicada por su portavoz Josep Vives, tiene como objetivo luchar contra el fraude por la reventa de entradas y perseguir a colectivos organizados que trafican con un gran número de abonos y ponen a la venta a precios que, sin ser mayores que los establecidos por el propio club en su servicio del ‘Seient lliure’ sí le provocan una pérdida importante de ingresos a las arcas azulgranas.

BENEFICIO BESTIAL
Ejemplo. Un asiento de lateral, en segunda gradería, puede tener un coste por temporada de 600 euros para el socio. Liberarlo en favor del club en un partido de primera categoría (ya sea el Clásico o un duelo de eliminatoria directa de Champions) le significa al socio un beneficio aproximado de 65 euros (a descontar del próximo ejercicio) y la posibilidad al Barça de obtener un excelente beneficio.

Y es que, habitualmente, estos asientos no se ponen a la venta para los aficionados en general sino que van destinados a la venta de paquetes especiales en los que además del partido, el comprador, normalmente a través de tour operadores que trabajan con la entidad, añade un lunch en una sala VIP, la adquisición del programa especial del partido y otra serie de ventajas que aumentan el precio de venta por encima de los 300 euros.

Para el Barcelona es una fuente ingresos de evidente valor que a lo largo de la temporada le significa un millonario ingreso y que ha sido puesto en cuestión desde diversos ámbitos, tanto en investigaciones periodísticas como por parte de asociados que entienden lícito pero poco adecuado moralmente hacer ‘negocio’ con sus asientos.

El club explicó en su momento, después del escándalo que supuso conocer estas prácticas, su forma de actuación y ahora da un paso más adelante avisando a los socios que se perseguirá cualquier forma de ceder sus abonos con rendimiento personal.

De momento, la actuación nacida en el último Clásico desembocó en diversas querellas, la expulsión definitiva de 33 asociados “reincidentes”, en palabras del portavoz de la directiva, y diversas suspensiones al resto.

Un año y medio para 1,673 socios, un año y dos meses para 481, diez meses para 511 y medio año para los restantes 124. Los plazos se establecieron en función de su colaboración con la investigación, si facilitaron datos de las empresas u organizaciones a las que cedieron sus abonos y si indemnizaron al club por el perjuicio ocasionado.