BARCELONA -- Diego Reyes jugó sus primeros nueve minutos con la camiseta del Espanyol en un encuentro que el equipo de Quique Sánchez Flores peleó sin suerte ante el Real Madrid y que le sirvió de presentación ante su nueva hinchada.
El futbolista mexicano recibió por adelantado su regalo de 24 cumpleaños en un momento especialmente crítico, por cuanto el equipo blanquiazul tenía prácticamente perdido su duelo frente a los merengues, entrando en el campo a los 83 minutos en lugar de Marc Roca, para colocarse por delante de la defensa y en busca de dar salida al balón en el desesperado, e inútil, intento de levantar un resultado adverso.
De esta manera, Reyes se convirtió en el cuarto futbolista mexicano que juega con el Espanyol, sucediendo a Héctor Moreno, el que mejor rendimiento le dio al club blanquiazul con el que se alineó un total de 138 partidos entre 2011 y 2015 antes de ser traspasado al PSV Eindhoven.
La nómina de mexicanos en vestir la camiseta blanquiazul la completan Villa y Palencia y a los cuatro debería unirse, en la faceta de entrenador, Javier Aguirre, quien entre noviembre de 2012 y mayo de 2014 dirigió al Espanyol en 100 partidos, después de una prolífica carrera en los banquillos que anteriormente le había dado la oportunidad de dirigir, en España, a Osasuna, Atlético de Madrid y Zaragoza.
Germán Villa, fichado en el verano de 1998 al América, fue el primero de la lista. El centrocampista, incorporado tras participar con la selección azteca en el Mundial de Francia, comenzó aquella temporada como titular a las órdenes de Marcelo Bielsa, pero su sustitución por Brindisi en el banquillo le apartó del plano, dejando el club con solo 12 presencias para regresar a México e integrándose en el Necaxa, tras el cual volvería al América.
Al cabo de dos años, en el verano de 2001 y con la carta de libertad tras jugar nueve años en el Cruz Azul, Juan Francisco Palencia fichó por un Espanyol que ya tenía a Tamudo como referencia ofensiva. Las expectativas del Gatillero no se cumplieron en Barcelona, permaneciendo una sola temporada en la que anotó seis goles para regresar a los cementeros.
El siguiente, y quien sirve como indudable referencia para Diego Reyes, fue Héctor Moreno, fichado en el verano de 2011 al AZ Alkmaar holandés y revelándose como un jugador fundamental primero para Pochettino y después para el Vasco Aguirre.
La lesión que sufrió en el Mundial de Brasil le mantuvo cinco meses fuera de las canchas y en su última temporada con los periquitos disputó 26 partidos antes de ser transferido al PSV holandés, que pagó 5 millones de euros por su pase.
Diego Reyes cerró su pase al Espanyol el último día de mercado para sumarse a una plantilla que ya había fichado a Demichelis y en la que también están Óscar Duarte o David López, aventurándose una ferrea pelea por hacerse con un puesto en el centro de la defensa.
Quizá por ello pudiera interpretarse como un guiño de Quique Sánchez Flores el presentarle ante la hinchada en una posición más adelantada, en el mediocentro, donde el Flaco se ha desenvuelto en algunas ocasiones.
