MADRID -- Que la documentación del mexicano Paolo Medina cumpla al pie de la letra con los requisitos, no le garantiza librarse de la inhabilitación, pues ya ha ocurrido en un caso llamativamente más sólido, el de Archaf Hakim, nacido en la capital española.
Hakim ha sido inhabilitado por la FIFA a raíz de la sanción y no podrá jugar hasta cumplir los 18 años. Su caso es el menos grave, puesto que será mayor de edad el próximo 4 de noviembre, pero no deja de ser sorprendente.
El defensa nació en Madrid, pero ostenta doble nacionalidad, español y marroquí. Su padres emigraron de Marruecos en 1989, una década antes de su nacimiento. Pero al no existir un convenio de doble nacionalidad entre Marruecos y España, y al haber jugado con la selección del país africano, Hakim figura como marroquí ante la FIFA aunque el Real Madrid lo tenga registrado como español de nacimiento.
Los Zidane no son los únicos europeos
Los hijos menores de Zinedine Zidane, Theo (12) y Elyaz (10), ambos nacidos en Marsella, han sido inhabilitados para jugar en el Real Madrid hasta que expire la sanción o que cumplan 16 años, lo que significaría estar parados hasta enero de 2018.
Theo ingresó a la fábrica en 2010, mientras Elyaz lo hizo en 2013, cuando su padre era empleado del club. Ambos llegaron procedentes del Canillas (como buena parte de la cantera), donde habían pasado los dos años anteriores.
En un caso similar al de Archaf, el defensa de 16 años del Juvenil C, Mirea Alexandru, nació en la Comunidad de Madrid, en Alcalá de Henares, aunque para la FIFA computa como rumano, nacionalidad de sus padres.
Rumania es uno de los cinco países de la Unión Europea no pertenece al Espacio Schengen, y hasta 2014, cuando se suprimió la ley moratoria, los ciudadanos rumanos necesitaban un permiso especial para residir y trabajar en España. Al haber cumplido los 16 años y ser ciudadano europeo, Alexandru debería poder jugar sin problemas, a menos que la FIFA tenga en cuenta la peculiar situación del país europeo en el momento de su inscripción.
Benjamín Garay, hermano menor de Ezequiel Garay llegó a Madrid en 2009 al mismo tiempo que su hermano, quien ya se había naturalizado para entonces. Benajmín pasó un año en el Canillas antes de ser admitido en la Fábrica en 2010 tras cumplir 11 años. Se trata de un caso sensible, pues no tiene doble nacionalidad y tendría que estar parado dos años.
Más complicados son los casos de Paulo Lumbaba (angoleño), Takuhiro Nakai ‘Pipi’ (japonés) y Robert Deziel Jr. (estadounidense), pues de igual manera se verían obligados a parar dos años a edades sensibles.
Lumbamba, de 14 años, pasó un año en el AD Chorrillo antes de ingresar al Infantil A. Su hermano, Germán Alí Kasanzi pertenece a la cantera de básquetbol del Real Madrid.
'Pipi' llegó con 11 años de edad en 2014 procedente del Azul Siga, donde pasó dos años. En ese entonces, Madrid no estaba obligado a presentar el certificado de transferencia internacional puesto que era menor a los 12 años, por lo que pasó directo de una academia a otra con papeles de la Federación Madrileña. Mismo caso del norteamericano de 11 años, quien ingresó al Alevín B tras pasar un año en una escuela local.
En los casos del ecuatoriano Jordi, el italiano Paolo Gishio, o el francés Luis Kawecki (hermano del jugador de la cantera del Atlético de Madrid Pablo Kawecki Barba), hay una luz de esperanza, pues podrían salvar la temporada siempre y cuando estén inscritos en el club como españoles y ya que la doble nacionalidad está reconocida por sus países de origen y por la FIFA.
Se salvan por edad
Curiosamente, hay varios jugadores que fueron investigados pero que no serán sancionados al haber cumplido la mayoría de edad. Tal es el caso de los hijos mayores de Zidane, Luca y Enzo, el arquero belga Alex Craninx y el holandés Mik Peeters, quien fue inhabilitado en enero pero ha quedado liberado al cumplir los 18. El resto de extranjeros de la cantera, Sergio López, Franchu, Ousama, Lin, Lienhart, Sergio Díaz, Abner y Valverde, también son mayores de edad, por lo que no se verán afectados.
