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Cuando un penal resumió gran parte del fútbol sudamericano

El 14 de febrero de 2016, Lionel Messi y Luis Suárez protagonizaron un penal inolvidable para Barcelona en el Camp Nou, siendo ese particular cobro de la pena máxima casi que un resumen perfecto de gran parte del fútbol sudamericano, o incluso del fútbol todo.

Por la fecha 24 de La Liga 2015/2016, el Barça recibió a Celta de Vigo y Messi abrió el marcador a los 28’. Pero de penal y a minuto 39, John Guidetti marcó el 1 a 1 con que terminó la primera mitad.

En el complemento, Suárez marcó un hat-trick (59’, 75’ y 81’), el croata Ivan Rakitic anotó el quinto gol de su equipo a los 84’, y en el primer minuto de descuento el brasileño Neymar puso el definitivo 6 a 1 en el campeonato español que sería ganado por el equipo blaugrana.

Hasta aquí, lo estadístico. Que no solamente puede ser la casi nada del juego, sino que incluso puede llegar a confundir, porque se podría encontrar el dato que al minuto 81 Messi no convirtió un penal o que incluso lo falló. Algo que podría suceder; pero sin dejar de ser mentira, contar que el argentino no marcó desde los doce pasos es falsear la realidad.

Messi y Neymar lo habían entrenado. En el momento de patear un próximo penal, el argentino iba a engañar a todos e iba a tocar a su costado derecho, para que el brasileño definiera con el arco a su disposición.

Entonces acordaron que era ahora, en el Camp Nou y ante Celta de Vigo este domingo 14 de febrero. Aunque obviaron un gran detalle: Neymar sí se dispuso atento a ingresar al área, Messi también pasó la pelota. Pero dentro de este truco de magia futbolero se coló la voracidad del Pistolero, que no sabiendo lo que sus compañeros pretendían y con el partido ganado por 3 a 1 al minuto 80, fue a buscar el posible rebote en un penal pateado por Messi. Sí, Suárez y su hambre por convertir casi que inconsciente y por ganar casi que infinita.

El golero español Sergio Álvarez pasó de buscar contener un remate penal de Messi a tener que enfrentar a Suárez y Neymar mano a mano dentro del área. Y entonces no pudo más que desparramarse y jugársela a su lado derecho, pero Luis definió al primero y se dispuso a festejar; celebración donde se observó claramente su sorpresa, siendo evidente que el pase era para Neymar.

“Era para mí el penalti, lo habíamos entrenado”, incluso expresó el brasileño en el Barça TV.

Más allá de abrirse un pequeño debate sobre si fue falta de respeto, los futboleros tomamos ese penal como un guiño a todos nosotros. Porque lo genial de ese toque fue el engaño, lo ilógico, lo maravillosamente inesperado, lo casi ridículamente gracioso.

“Porque si lo miramos con ojos de yanqui (o de extraterrestre, o de ameba) el gol de Luis Suárez después del penal de Messi no tiene mucha gracia. No es un gol estético ni resulta espectacular. Esa jugada solo maravilla al que ha visto miles de partidos de fútbol y conoce la extravagancia de la sutileza. Ese gol asombra al que ya sabe ciertas cosas: ese gol es una lección para el pedante Cristiano, que no festeja los goles de sus compañeros; ese gol es un guiño entre dos personas que toman mate. Hay que tener cierta información genética para disfrutar esa jugada. En cambio hay ciertas acciones del básquet, o del tenis, o incluso del béisbol, que sorprenden a cualquier idiota, incluso al que no está habituado a las reglas de esos deportes”, escribió el argentino Hernán Casciari en la columna My no comprendo soccer, publicada el 28 de febrero de 2016 en El Mundo. Nota de redacción: cualquier idiota o cualquier inteligencia artificial.

Ese penal es maravillar a los futboleros. Y es defender al fútbol de la estadística. Y tantas cosas más. Porque por ejemplo, que ese penal lo hayan escrito un argentino, un uruguayo y un brasileño, pero no en Rosario, Montevideo y São Paulo, sino en Barcelona, hablan del fútbol y de su economía, porque no hace tantas décadas atrás era posible ver a los mejores sin tener que prender la tele, sino simplemente yendo a la cancha.

Hay tanto en ese penal. Porque también en ese toque están las marcas de las trayectorias de jugadores fantásticos e históricos: la genialidad de Messi, la voracidad de Suárez, y hasta, por qué no, lo que se esperaba de Neymar y no pudo concretar, faltando ese último impulso de competitividad máxima para imponer su juego en la élite y viendo cómo otros, sin su calidad técnica, se le adelantaban.

Y no solo hay un gran pedazo de la historia del fútbol sudamericano ahí. Porque para amar al fútbol no es condición sine qua non estar en Sudamérica (como tampoco ser sudamericano te obliga a entender los detalles de este deporte), y entonces la complicidad se hace extensa a todos los potreros, los partidos en canchas de tierra, los picaditos en la calle, que incluso un neerlandés había ‘pateado’ en 1982 un penal así.

Johan Cruyff, que más de 30 años atrás le había pasado la pelota a Olsen en un penal de Ajax ante Helmond Sport, comentó en El Periódico de Catalunya sobre el penal de Messi y Suárez: “En aquella época, a nadie se le pasó esa idea por la cabeza. Es fútbol, es diversión, es un juego. Y es lo que hace Messi, divertirse y que la gente se divierta. Me hizo mucha ilusión lo que hizo Messi. Enseguida vi que se hablaba de mi penalti. Es una alegría que se acuerden de ti después de tantos años. Es bonito, son cosas que da el fútbol”.

Ficha del partido

Barcelona 6 - 1 Celta de Vigo. Fecha 24. La Liga 2015/2016. Camp Nou. Domingo 14 de febrero de 2016.

Barcelona: Claudio Bravo, Dani Alves (61’ Aleix Vidal), Javier Mascherano, Gerard Piqué y Jordi Alba, Sergi Roberto (61’ Ivan Rakitić), Sergio Busquets y Andrés Iniesta (78’ Arda Turan), Lionel Messi, Luis Suárez y Neymar. DT: Luis Enrique. Suplentes que no ingresaron: Marc-André ter Stegen, Jérémy Mathieu, Thomas Vermaelen y Munir El Haddadi.

Celta de Vigo: Sergio Álvarez, Jonny, Gustavo Cabral, Carles Planas, Hugo Mallo, Nemanja Radoja, Pablo Hernández (65’ Marcelo Díaz), Daniel Wass (83’ Pape Diop), Claudio Beauvue, Josep Señé y John Guidetti (77’ Dejan Drazic). DT: Eduardo Berizzo. Suplentes que no ingresaron: David Goldar, Rubén Blanco, Borja Fernández y Borja Iglesias.

Goles: Messi (28’), John Guidetti (39’), Suárez (59’, 75’ y 81’), Rakitic (84’) y Neymar (90+1’).