Inmortalizado, Danilo no se creía héroe: "Nadie vence una guerra solo"

El balón en el área, en el minuto 48. Nadie a la distancia, y el defensa Angeleri se enfrenta a la meta, casi dentro del área pequeña. Podría ser el gol que terminaría con el sueño de Chapecoense. ¡Qué cerca! Encima de la línea, Danilo dejó de ser portero y se convirtió en héroe. Con el pie, fue una jugada defensiva monumental en el último tiro del partido, colocando al equipo catarinense en la final de la Copa Sudamericana.

Danilo será para siempre inmortal en el corazón de cada seguidor del Chapecoense. Sin embargo, ni los más grandes héroes consiguen vivir para siempre.

Este martes, el arquero fue una más de las víctimas fatales del desastre aéreo en el cual se derrumbó el avión que llevaba al Chapecoense a la final de la Copa Sudamericana en Medellín, Colombia. Danilo fue rescatado con vida y trasladado a un hospital local, más no pudo resistir y murió durante las horas de la mañana.

Luego de varias informaciones contradictorias, su muerte fue confirmada por la Aeronáutica Civil y por la Cruz Roja colombiana durante horas matutinas. Danilo tenía 31 años y era de Cianorte, población del Estado de Paraná. Más era Chapecó, la tierra del malogrado club, la que ocupaba un enorme espacio en su corazón - incluso llegando a rechazar una propuesta del club Sport, debido al cariño de él y su familia por Chapecó.

El guardameta llegó en septiembre de 2013 al club, primero mediante préstamo del Londrina. Participó sólo en un juego en dicha campaña del vicecampeonato en la Serie B, pero fue más que suficiente para convencer al Chapecoense y ser contatado de forma definitiva en enero del año siguiente.

No obstante, los planes eran de tenerlo en la reserva. A final de cuentas, el titular era Nivaldo, uno de los mayores ídolos del equipo. Pero se ganó su espacio. Primero, debido a la lesión del titular, pero sobre todo, por el óptimo trabajo que hizo cuando tuvo su oportunidad. Nunca más dejó de cuidar la portería del equipo verde.

Este año, ganó su primer y único título con el club, el Campeonato del Estado de Santa Catarina. Ese no fue el final de la buena racha del "santo".

"San Danilo" nunca había brillado tanto como en esta Copa Sudamericana. Primero, en los octavos de final contra Independiente, se destacó en la ronda de penales. No sólo con una defensa, ¡sino con cuatro!

En los cuartos de final ante el Junior de Barranquilla, las cosas fueron un poco más tranquilas. Hasta que apareció en más de una ocasión como ser sobrenatural en las semifinales contra el San Lorenzo.

Nada simbolizó más esa campaña histórica de Danilo. Pero eso tampoco se le subió a la cabeza. Muy al contrario: no quería saber nada de la etiqueta de héroe.

"Nada de héroe. Nadie vence una guerra solo. Sería injusto si nuestro equipo hubiese recibido ese gol en el último minuto en la partida. Todos están de plácemes. La unión del equipo demostró una vez más que es la responsable del triunfo", dijo luego de haber conseguido poner al Chapecoense en la partida decisiva.

"Sí es posible (ser campeón). Nadie creía que íbamos a llegar a la final y aquí estamos. Todo puede pasar. Tenemos el sueño de ser campeón, jugar la Libertadores con el Chapecoense. Vamos a luchar al máximo, dar la vida por esa final", finalizó.

El sueño, infelizmente, se tornó en pensadilla. Danilo terminó consiguiendo la muerte, al igual que la mayoría de la plantilla del Chapecoense.

Sin embargo, "San Danilo" será siempre un inmortal.