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Por qué este PSG sí puede ser campeón de la UEFA Champions League

Arsenal y PSG se cruzan en las semifinales de la UEFA Champions League en una llave que, más allá de la actualidad, parece un duelo entre dos formas de entender el fútbol moderno. El gran duelo de ida que se jugará el 29 de abril se podrá vivir en Disney+.

Por qué este PSG sí puede ser campeón

El PSG de Luis Enrique, despojado de las luces excesivas y del brillo individualista de otras épocas, llega al tramo decisivo del torneo con algo más valioso que los nombres: un equipo que juega con memoria, orden y ambición.

Del otro lado, el Arsenal de Mikel Arteta, elegante y vertical, busca volver a la cima de Europa después de casi dos décadas de reconstrucción paciente.

Y sin embargo, esta vez el favoritismo no se mide por los millones invertidos, ni por los carteles de estrellas mundiales en los vestuarios. Este PSG tiene otra aura. Se ha despojado del peso de los egos para transformarse en un conjunto compacto, austero en estridencias, pero lleno de convicción.

No están Lionel Messi, Neymar ni Kylian Mbappé. Pero está la idea. Está el bloque. Está un grupo que cree en sí mismo más allá de cualquier poster. Ousmane Dembélé, Khvicha Kvaratskhelia, Hakimi, Gianluigi Donnarumma, Willian Pacho y Vitinha, entre otros, forman esa base sólida que todo lo puede, incluso aun cuando hay que saber sufrir, como le pasó en la vuelta de cuartos ante Aston Villa.

Luis Enrique ha construido un equipo que se repliega como acordeón, que aprieta cuando tiene que hacerlo, que no se desespera y que sabe cuándo golpear.

Lejos del frenesí de temporadas pasadas, este PSG juega con pausa y precisión. Tiene solidez atrás, movilidad en el medio, y un ataque que ya no depende de un relámpago individual sino de una tormenta coordinada.

La serie contra el Arsenal será exigente, sin dudas. En Londres se jugará el primer acto, donde los gunners tratarán de imponer su presión alta, su vértigo, su intensidad. Pero el PSG ya ha demostrado que sabe aguantar y esperar.

La vuelta será en el Parque de los Príncipes, donde París quiere volver a soñar en voz alta. No será con fuegos artificiales, será con juego. Este equipo no tiene el ruido de los flashes, pero sí el silencio elegante de los campeones. Porque este

PSG, por fin, parece haber entendido que en Europa no ganan siempre los que más tienen, sino los que mejor saben a qué juegan. Y este equipo juega a lo colectivo, a lo serio, a lo posible. Quizás esta vez, sí.