BARCELONA -- Real Madrid, Borussia Dortmund, Bayern Múnich… Y Barcelona. Los cuartos de final ya tienen sus primeros cuatro protagonistas después de dos jornadas para recordar, que comenzaron el martes con la confirmación de los favoritos y terminaron el miércoles con dos remontadas. Una quizá esperada. La otra, simplemente, épica.
El Camp Nou vivió el mayor milagro de la historia de la Champions para consumar el paso a cuartos de un Barcelona que se vio eliminado y dejó en la calle a un PSG que no se lo podía creer.
Es ya, sin duda, el partido de la temporada en un torneo que esta semana presentó a sus primeros clasificados para cuartos, con aplastamiento en Londres y Dortmund, acompañando del despertar del Madrid en Nápoles a esa locura de Barcelona.
BORUSSIA DORTMUND-BENFICA 4-0
Sin opción. El Benfica aguantó una hora, tal como pudo, después del rápido gol de Aubameyang, pero el Borussia le acabó por atropellar para consumar una remontada esperada y que acabó siendo mucho mayor de lo esperado.
En dos minutos el equipo germano arrodilló a los portugueses con el 2-0 y el 3-0 en esa noche especial para su delantero gabonés, que condujo la goleada y la lógica clasificación.
BARCELONA-PARIS SG 6-1
La historia. Para siempre quedará en los libros lo vivido en el Camp Nou. El mayor milagro que se recuerda en clave azulgrana, acaso comparable a un partido de Copa, hace dos décadas, frente al Atlético de Madrid pero mayor aún, por su trascendencia.
Tres semanas después de sufrir una humillación en toda regla en París, el Barça arrolló al PSG como no pudo imaginar ni en la peor de sus pesadillas Unai Emeri , cuyo equipo fue a caer de la manera más cruel en un final de infarto.
ARSENAL-BAYERN MÚNICH 1-5
De la furia a la depresión. Adiós y gracias. Ese parece ser el mensaje a Arsene Wenger, después de que su Arsenal volviera a despedirse a las primeras de cambio de Europa y lo hiciera con la mayor goleada global (10-2) que se recuerda. Los gunners se sintieron maltratados por un arbitraje que les escamoteó un penalti y les arrodilló con otro dudoso, acompañado de unaexpulsión muy rigurosa que convirtió la segunda mitad en un festival bávaro.
La última media hora del Emirates, sin embargo, provocó sonrojo a la vista de un Arsenal incapaz no solo de dar un paso al frente, sino, peor aún, de mantenerse en pie y presentar batalla a un rival que le arrasó de mala manera ante la incapacidad táctica de un Wenger que, se supone, vive sus últimos meses como entrenador en el norte de Londres.
NAPOLI-REAL MADRID 1-3
El efecto Ramos. En Nápoles dibujaron una jornada histórica sin atender a nada más que el milagro. El equipo de Sarri quiso y llegó asustar al Real Madrid, con un gol y un disparo al poste en el minuto 37 que habría dejado contra las cuerdas a los merengues… Pero la segunda mitad devolvió la lógica al plano.
Futbolista de goles definitivos, Sergio Ramos apagó el ímpetu napolitano en seis minutos con dos (aunque solo se le concediera el primero de ellos) y transformó el infierno en un paseo, alejado de cualquier brillantez pero más que suficiente como para superar por séptimo año consecutivo la eliminatoria de octavos de final.
El Madrid, lo confesó Zidane a la conclusión, no precisó ni tan solo ofrecer su mejor versión para dar la vuelta al partido y repetir el resultado de la ida apartando del escenario a un Cristiano Ronaldo que ya suma seis partidos completos sin marcar un gol en Europa. No hizo falta…
