Si bien el Manchester United está de regreso en la Champions, Erik ten Hag y sus jugadores llegarán de cualquier manera al sur de Alemania con la innegable sensación de que su club hoy es una sombra de lo que fue.
La cadena de televisión británica que transmitirá esta semana la visita de Manchester United a Bayern Munich por la Champions League anuncia el partido como un duelo entre "dos de los equipos más grandes del mundo", pero Erik ten Hag y sus jugadores llegarán al sur de Alemania con la innegable sensación de que su club hoy es una sombra de lo que fue.
Hay parámetros por los cuales United todavía puede considerarse un peso pesado del fútbol europeo, pero la mayoría de ellos no tienen nada que ver con el fútbol. En julio, anunció un acuerdo récord de uniformes con Adidas, por 10 años y 900 millones de libras. La semana pasada, acordó un patrocinio de 60 millones de libras anuales para la parte delantera de la camiseta con la empresa tecnológica estadounidense Qualcomm, también un récord.
Sin embargo, todo lo demás es mediocridad.
Ha pasado más de una década desde el último título del United en la Premier League y 15 años desde la última vez que ganó la Champions League. Old Trafford, reconocido en su día como uno de los mejores y más grandes estadios del mundo, tiene goteras en el techo y los baños se inundan los días de partido. El campo de entrenamiento de Carrington se ha visto superado por instalaciones más grandes y mejores a 16 kilómetros de distancia, construidas por sus vecinos de Manchester City, quienes dejaron sus propias instalaciones de Carrington en 2014.
El departamento de fichajes de United también es objeto de burlas sistemáticas por sus decepcionantes incorporaciones y el dinero malgastado, mientras que, por encima de todo, los propietarios de la familia Glazer son regularmente utilizados como ejemplo de la peor clase de guardián.
Ten Hag saldrá el miércoles a la cancha del Allianz Arena con un United tambaleante tras su peor inicio de temporada desde 1989-90, antes de la creación de la Premier League en 1992. La derrota por 3-1 en casa ante Brighton el sábado supuso la tercera derrota de United en cinco partidos y lo dejó 13º en la tabla, ya nueve puntos detrás de City.
¿Uno de los clubes más grandes del mundo? Bayern debe jugar contra alguien más. United sólo parece capaz de alardear.
En su página web hay una cita: "En Manchester United, la grandeza es más que una palabra; es una forma de ser, nunca se conforma con lo ordinario", pero en la última década hubo pocas pruebas que sugieran que esto sea cierto. Un dirigente del club declaró una vez ante la prensa que "United siempre buscará a los mejores jugadores", pero Harry Kane, Declan Rice y Jude Bellingham cambiaron de equipos este verano y United no estuvo cerca de ninguno de ellos.
Ten Hag arrancó la ventana dando prioridad a la llegada de un goleador consagrado, y sin embargo Kane, autor de 213 goles en la Premier League con Tottenham Hotspur, se unió a Bayern, su rival de esta semana, mediante un pase de 101 millones de libras. United, por su parte, dijo que no pagaría más de 60 millones de libras por Rasmus Højlund, de 20 años, antes de finalmente abonar 72 millones. Brighton rechazó una oferta de 50 millones por Evan Ferguson, de 18 años.
Kane ya ha marcado cuatro goles en su nuevo club, y otro el miércoles por la noche restregaría aún más el hecho de que United ya no está en la misma mesa que el campeón alemán. Bayern ha ganado el título de la Bundesliga en cada una de las últimas 11 temporadas, pero aun así fichó a Kane, en parte, para ayudar a competir por la Champions League. La ganó dos veces desde la última vez que United levantó el trofeo -el último triunfo de Bayern fue en 2020- y en los últimos 10 años, ha ganado 16 series de la fase eliminatoria de la Champions League contra dos de United; ante Olympiakos en 2014 y Paris Saint-Germain en 2019. United ni siquiera se clasificó para la competición en 2014-15, 2016-17, 2019-20 o 2022-23.
La insistencia de los Glazer en sacar dinero en lugar de reinvertirlo, junto con las personas equivocadas en puestos claves, han contribuido a un ciclo de fracaso aparentemente ineludible. Se han gastado más de 1600 millones de libras en nuevos jugadores desde 2014, pero hay tan poco para mostrar que Donny van de Beek, nombrado en la lista de candidatos al Balón de Oro en 2019 antes de fichar procedente de Ajax Ámsterdam por 35 millones de libras en 2020, ni siquiera viajará a Múnich porque Ten Hag ha decidido que no es lo suficientemente bueno como para formar parte del plantel de 25 jugadores de la Champions League esta temporada.
Cuando United regrese esta semana a la máxima competición europea, es probable que exista la sensación de que el club más laureado de Inglaterra (históricamente, al menos) está de vuelta en el lugar que le corresponde, pero junto a ella, también existirá la sensación de que enfrentarse a Bayern supondrá otro baño de realidad sobre lo mucho que han caído. Bayern tiene verdaderas esperanzas de ganar esta temporada (es el segundo favorito, detrás de City), mientras que Ten Hag necesita desesperadamente un resultado positivo para detener la hemorragia tras un desastroso inicio de campaña.
Puede que United sienta que merece compartir el escenario con Bayern y el resto de los pesos pesados de Europa, pero hoy en día hay poco que lo respalde.
