En una noche en la que volvió a marcar diferencias dentro de la cancha, Neymar lideró a Santos hacia un triunfo clave por 2-0 frente a Remo, aportando talento y peso ofensivo en cada ataque del equipo.
El delantero fue el eje del juego y participó directamente en las acciones que terminaron en los dos goles, confirmando su influencia en el funcionamiento del equipo en un momento donde necesitaba volver a ganar.
Sin embargo, el cierre del partido dejó un sabor amargo. A los 40 minutos del segundo tiempo, Neymar protagonizó un cruce con el uruguayo Diego Hernández tras recibir una falta. El árbitro Sávio Pereira Sampaio decidió amonestar a ambos jugadores, pero la sanción tuvo un impacto mayor en el brasileño: alcanzó el límite de tarjetas y se perderá el próximo partido ante Flamengo.
Tras el encuentro, Neymar no ocultó su enojo con el arbitraje. “Es siempre lo mismo. Es injusto. Recibí una entrada por la espalda, desleal, innecesaria, al final del partido. No fue la primera, fue la tercera o cuarta. Solo fui a reclamarle. Le dije: ‘¿Te estás volviendo loco?’. Y ya me sacó amarilla”, expresó en diálogo con SporTV.
Pero sus declaraciones no quedaron ahí y escalaron en tono. El atacante lanzó un comentario que generó polémica: “Se despertó con la menstruación y por eso dirigió así. Es un tipo de árbitro que quiere ser la figura del partido, que tiene una gran falta de respeto con todos los jugadores. No fue solo conmigo, también con los jugadores de Remo. No quiere hablar, no quiere dialogar. Eso tiene que mejorar”.
Además, agregó: “Es quien manda en el partido, quien tiene que comandar todo. Y nosotros a veces vamos a reclamar, como es normal en el fútbol, a preguntar el porqué. Él tiene que saber manejar eso. Si actúa así, se vuelve muy incómodo y muy irrespetuoso”.
Ahora, además de perderse el cruce ante Flamengo, Neymar podría enfrentar una sanción mayor por sus dichos contra el árbitro, en un contexto donde también busca recuperar terreno en la consideración de la Selección de Brasil de cara al Mundial 2026.
