Dolphins: Don Shula deja un legado difícil de repetir

MIAMI -- Este lunes por la mañana, falleció el legendario Don Shula a los 90 años de edad.

Sin embargo, su legado será recordado por siempre en el Sur de la Florida.

Los Dolphins eran un auténtico desastre antes de la llegada de Shula, y Miami era una de las franquicias más ganadoras de la NFL al momento de su retiro.

Shula demandaba excelencia de sus dirigidos, no aceptaba atajos y era un disciplinario. No obstante, tenía el respeto unánime de los jugadores.

Porque por más de que era exigente al punto de la exageración, sus dirigidos sabían que Shula tenía un cariño genuino por ellos.

Si bien ganar era la meta para Shula, no estaba dispuesto a hacerlo a cualquier precio. Siempre con integridad y con la persona en primer plano. Esa era la clase de persona que era Shula.

El mismo que invitaba a los periodistas a su casa, y los hacía sentir como un amigo. El mismo que le ofrecía a sus vecinos que los acompañen en su caminata diaria de media milla.

Un ejemplo en todo el sentido de la palabra, dentro y fuera del emparrillado. Deportivamente, no hay mucho para discutir.

Es el entrenador en jefe más ganador de la historia con 347 triunfos, el único de la historia en ser nombrado el Entrenador del Año en cuatro ocasiones, ganador de dos Super Bowls y el único en guiar una temporada perfecta incluyendo campaña regular y playoffs en la historia del deporte.

Aunque comenzó su carrera con los Baltimore Colts como entrenador en jefe, en Miami dejó una huella imborrable durante 26 años, que abarcaron la década del 70, 80 y mediados de los 90.

Nadie dirigió más temporadas consecutivas que Shula, quien, en sus 33 años, sólo tuvo dos campañas perdedoras.

Habiendo sido tan longevo, se enfrentó a grandes entrenadores. Por ejemplo, terminó con récord de 5-4 ante George Hallas y con registro de 2-0 ante Bill Belichick.

Sus equipos siempre eran de los menos penalizados, pero a mí lo que más me sorprendió fue su versatilidad esquemática.

Desde aquellos equipos construidos a la antigua con el ataque terrestre como carta de presentación con Larry Csonka a la cabeza, a los conjuntos que utilizaban la vía aérea como principal arma de ataque de la mano del legendario brazo de Dan Marino.

Shula no era de esos entrenadores que se casaba con una idea y adaptaba a sus jugadores a ella. Más bien todo lo contrario, dado que adaptaba su sistema para maximizar las habilidades de sus dirigidos.

Una de sus anécdotas más famosas fue cuando Shula estaba teniendo problemas para que los jugadores cumplan con el horario de regreso durante una de sus giras como visitante con los Dolphins.

Entendiendo que iba a ser imposible que pueda controlar a todos sus jugadores, decidió darle un ovoide al hombre que se encargaba de estacionar los autos en Valet en el hotel.

Le dijo: "Le pides un autógrafo a cada jugador que veas pasar".

Al día siguiente, Shula le mostró el ovoide con todas las firmas a sus jugadores, y les dijo a los culpables: "Hoy no van a jugar la primera mitad".

Disciplinario, pero siempre pensando en el bien colectivo antes que el individual.

Don Shula es un ícono en la ciudad de Miami, y no es para menos, considerando que es uno de los mejores entrenadores en jefe de la historia.

Es difícil decir que alguien nos dejó demasiado pronto, cuando vivió una buena vida y falleció a los 90 años de edad, pero a la vez es posible decirlo dado que no queríamos que llegase nunca este día.

Shula tiene su autopista y su estatua en las afueras del Hard Rock Stadium en Miami.

Hoy, el legendario Don Shula dejó de estar entre nosotros, pero créanme cuando les digo que su legado vivirá por siempre.

¡Gracias por todo Don!