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Diana Flores, la quarterback campeona del mundo y embajadora de la NFL que será homenajeada en el Azteca

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El origen de la icónica imagen de los Cardinals con la bandera de México (1:22)

Geraldine González, quien trabajó en la oficina de la NFL México en 2005, relata cómo nació la idea de que los Cardinals salieran al campo del Estadio Azteca con la bandera de México previo al primer juego oficial de la liga fuera de EEUU. (1:22)

Diana Flores pasó de ser una niña cuestionada por practicar el flag football a una deportista reconocida a nivel internacional gracias a que es una quarterback campeona del mundo y es embajadora global de la NFL.

Como integrante del equipo femenil tricolor que ganó el primer lugar en los World Games en julio pasado, Flores es una de las jugadoras más influyentes del flag, a grado tal que forma parte de las figuras designadas por la NFL y la Federación Internacional de Futbol Americano (IFAF) que promocionan ante el Comité Olímpico Internacional (COI) que este deporte se integre al programa en Los Ángeles 2028.

Además, Flores puede presumir que, junto a las chicas campeonas en los World Games, ya fueron motivo de un documental que inmortaliza su título, producido por la NFL, misma que este lunes les entregará un reconocimiento en el marco del partido entre Arizona Cardinals y San Francisco 49ers en el Estadio Azteca (8:15pm ET por ESPN Deportes).

“Hace años jamás hubiéramos creído que todo esto estuviera pasando. El apoyo que hemos recibido tanto de las personas que están involucradas en el flag football. Y culminar con el reconocimiento en el Estadio Azteca, en el marco de un partido de la NFL, yo creo que es un sueño”, señala Diana, en entrevista con ESPN Deportes.

De ser una niña cuestionada a una mujer reconocida por Roger Goodell

¿Por qué juegas futbol americano? ¿Por qué no practicas algo que no sea tan rudo? ¿No temes a que te lastimen? ¿No te da miedo a que se te haga cuerpo de hombre? ¿A poco puedes ser buena estudiante y deportista al mismo tiempo?

A partir de que a los ocho años Diana Flores comenzó a practicar el también llamado flag football, debió sortear obstáculos e ignorar cuestionamientos al atreverse a practicar una actividad deportiva “exclusiva” para hombres.

“Cuando empecé ni siquiera había categorías femeniles para niñas de mi edad, por lo que muchas veces tuve que competir con niñas más grandes. Pero no me importaba, lo que yo quería era estar en el mundo del futbol americano, el cual conozco porque mi papá también lo jugó”, relata Diana, quien vivió un caso parecido al de Andrea Martínez, quien este año fue la primera mujer inscrita en la historia de la Liga Mayor.

A los 14 años, fue convocada a formar parte del equipo de la preparatoria de North Penn en Pennsylvania, Estados Unidos, equipo que comandó y con el que logró el campeonato regional organizado por la NFL: “en ese tiempo me la pasaba yendo y viniendo de Estados Unidos entre uno y torneo, esta etapa escolar la cursé en homeschooling”.

Conforme creció se mantuvo su gran nivel hasta llegar a ser seleccionada nacional. Así, a los 16 años se convirtió en la jugadora más joven en una justa deportiva internacional.

Al paso de los años, la joya de la corona hasta el momento lo ha sido el campeonado en los World Games del verano pasado en Alabama. A partir de entonces le ha llegado una avalancha de reconocimientos e invitaciones.

En septiembre, estuvo en el estadio Sofi, invitada por la NFL: “Estuve en el kick off de la temporada para ser objeto de un reconocimiento en el campo, y también fue una experiencia lindísima que compartí en ese momento con mi papá”.

En octubre, fue parte de la comitiva designada por la NFL y la IFAF en las reuniones realizadas en Londres, Inglaterra, exponiendo la candidatura del flag football ante el COI con el objetivo a que sea incluido en Los Ángeles 2028.

Esa misma semana se integró a las clínicas de flag football para jóvenes, en las que terminó dando más autógrafos que los jugadores de la NFL ahí presentes.

“Poco a poco me he dado cuenta de la magnitud de la medalla de oro. Aunque desde antes ya era Embajadora del flag football por IFAF, ahora también lo soy por la NFL. Lo que está pasando hoy, tiene una trascendencia más allá de mí, porque lo que logremos va a beneficiar a las nuevas generaciones de niños y niñas”, subraya Flores.

Y recuerda con una sonrisa: “Hubo un momento (en Lodres), casi al final, en que las niñas se empezaron a acercar y reconocieron de que era la campeona del mundo y sabían lo que había pasado en el flag footbal. Hubo muchos niños pidiéndome autógrafos y diciendo ‘quiero ser como tú’. ¡Había como seis o siete jugadores de la NFL y quien estaba dando autógrafos era yo! Fue de un gran impacto para todos”.

A continuación, se dio uno de los momentos hasta ahora más valiosos para Diana: “Cuando pasa el evento y vamos a la rueda de prensa, el Comisionado Roger Goodell me dice ‘¿te das cuenta del empoderamiento que le gana la mujer gracias a este deporte? Quiero que te des cuenta del impacto que tienes en las personas, de la capacidad que tienes de conectar con la gente y los niños, porque eso es más importante que la medalla que acabas de ganar. Eso es lo que perdura y tienes todo el apoyo de la NFL y mío para que sigas con esta labor”.

Es tan alto el valor que la NFL le otorga a Diana y a sus compañeras del equipo femenil, que este domingo por la noche serán parte de las invitadas a una recepción en la embajada de Estados Unidos en la Ciudad de México.

“Vino la NFL a México para grabar un documental sobre nuestra selección, para inmortalizar nuestra historia. Eso es algo que jamás se hubiera pensado en el pasado y, luego, que son inviten la noche anterior al partido a la Embajada de Estados Unidos para una recepción en la que también estará el Comisionado”.

El vínculo entre Diana y la NFL se fortalece por el hecho de que la liga está convencida de los valores que representa Flores como persona y deportista, además del convencimiento de ella de los beneficios de la práctica de esta disciplina:

“La NFL está ciento por ciento comprometida con el apoyo al flag football, porque, a su vez, esta es una de las formas que tiene la NFL para seguir creciendo en el mundo. El flag es un deporte que rompe barreras, que es inclusivo, empodera a las mujeres y, por tanto, fortalece la equidad de género. Tiene todas las virtudes para ser una práctica idónea”

Pese a la dicha que rodea su presente, Diana mantiene una ilusión para el futuro, obvio, ligada al flag football: “sería un sueño participar en los Juegos Olímpicos, representar a México y luchar por obtener la medalla de oro”.

Que así sea…