A 45 años, la 'Inmaculada Recepción' aún genera controversia

El primer touchdown en la historia de los Pittsburgh Steelers en Playoffs fue, sin duda, definitivo en el rumbo que tomaría la franquicia y la NFL.

La anotación de Franco Harris aquél 23 de diciembre de 1972 en el juego de Ronda Divisional ante los Oakland Raiders marcó el inicio de la que, quizá, ha sido la dinastía más dominante en la historia de la liga, pero, como otras, no fue ajena a la polémica.

Tras la decisión el pasado domingo de quitarle a los Steelers el touchdown con el que hubieran vencido a los New England Patriots en los últimos segundos con la aplicación correcta de una mala regla, las críticas de los aficionados de los Steelers –y de quienes odian a los Patriots—han sido incesantes.

Probablemente no recuerden la forma en que se dio la “Inmaculada Recepción” de Harris en aquél juego de Postemporada de 1972, acción de la que varios aún ponen en duda su legalidad.

Es la misma situación que se ha señalado en relación al nacimiento de la dinastía de los Patriots con la infame “Tuck Rule”, que irrumpió en aquél juego de Ronda Divisional de la Temporada del 2000, también ante Raiders.

Las imágenes disponibles en video de aquél encuentro de 1972 no muestran evidencias contundentes e irrefutables de que el balón que Harris atrapó no haya tocado el piso cuando caía tras rebotar del choque entre el receptor de los Steelers, John Fuqua, y el safety de Oakland, Jack Tatum.

El video tampoco ofrece evidencia clara de que el ovoide haya rebotado tras tocar a Fuqua. De acuerdo a la regla de aquél entonces, si en un pase el balón tocaba a un jugador ofensivo, ese jugador era el único elegible para atrapar ese envío, pero, si un defensivo tocaba el ovoide primero o de forma simultánea con otro jugador ofensivo, cualquier elemento de la ofensiva era elegible para tomar el balón.

Tatum chocó a Fuqua al momento que el pase lanzado por Terry Bradshaw llegaba al receptor y el ovoide rebotó hacia donde estaba Harris, quien lo atrapó al caer al piso para luego correr hacia la zona final para anotar el touchdown que le dio el triunfo a los Steelers por 13-7.

Tras la carrera de Harris, un oficial marcó el touchdown, pero el resto no hizo señalamiento alguno y para entonces, la afición ya había saltado al campo para celebrar.

Aunque el referee principal llamó al supervisor de árbitros en el palco de prensa para corroborar el touchdown, según varios relatos, éste nunca se confirmó, pero con el júbilo de la afición en el estadio y con gente en el campo, modificar la decisión hubiera provocado una situación difícil de controlar.

El ejercicio de la memoria es selectivo, solemos recordar lo que es conveniente según el caso, pero, la realidad es que, así como los aficionados de los Patriots celebran el momento justo del nacimiento de su dinastía, los Steelers también.

Que los aficionados de los Steelers se quejen de la Tuck Rule o los de Patriots de la Recepción Inmaculada está, sencillamente, fuera de lugar.