La NFLRA anunció que peleará la sanción que la NFL impuso a dos oficiales por su conducta en el partido entre Cardinals y Giants
WASHINGTON -- La Asociación de Árbitros de la NFL (NFLRA, por sus siglas en inglés) anunció este martes que impugnará la severidad de las suspensiones impuestas a dos oficiales por conducta poco profesional; el sindicato de árbitros sostiene que dichas sanciones excedieron lo que se considera un castigo apropiado.
El lunes, la liga suspendió por dos partidos al juez de línea Jeff Seeman por insultar al ala cerrada de los Arizona Cardinals, Trey McBride, y por un partido al árbitro Adrian Hill por gritar y hacer gestos al apoyador de los Minnesota Vikings, Eric Wilson.
"Los oficiales de la NFL tienen la responsabilidad de comportarse de manera profesional en el campo, y las acciones en estos incidentes no estuvieron a la altura de ese estándar", declaró Scott Green, director ejecutivo de la NFLRA. "La rendición de cuentas es importante, pero no debe derivar en medidas disciplinarias excesivas o que no guarden coherencia con los precedentes establecidos".
Seeman fue captado por las cámaras insultando a McBride durante la derrota de los Cardinals ante los New York Giants. Hill le gritó a Wilson y le indicó que se alejara después de que el apoyador de los Vikings intentó ayudarlo a levantarse tras una colisión que lo había derribado.
"Los oficiales se ven expuestos habitualmente a interacciones de alta tensión y, en ocasiones, a abusos verbales por parte de jugadores y entrenadores", señaló Green. "Si bien esto nunca justifica una mala conducta por parte de un oficial, tampoco debe restársele importancia considerándolo simplemente como parte del juego. La liga espera el máximo nivel de profesionalismo de sus oficiales y debería exigir lo mismo a todos los presentes en el campo".
La NFLRA informó que se reunirá con el departamento de arbitraje de la liga para discutir los criterios disciplinarios, así como con la directiva del sindicato de jugadores para abordar la conducta en el terreno de juego y el creciente número de confrontaciones entre jugadores y oficiales.
"Defenderemos el principio de que la disciplina debe ser justa, coherente y proporcional", afirmó Green. "Exigir responsabilidad a los oficiales mientras se ignora o minimiza la conducta dirigida hacia ellos no es justo ni constituye una forma eficaz de abordar este problema".
