El receptor número uno de Kansas City cumple con 30 día de cárcel por violar su libertad condicional
KANSAS CITY, Missouri — El único titular destacado de los Kansas City Chiefs que se ausentó de las OTAs esta semana fue Rashee Rice, el receptor número uno de los Chiefs, quien ha permanecido en una cárcel de Dallas desde la semana pasada.
La semana pasada se le ordenó a Rashee Rice cumplir una pena de 30 días de cárcel tras dar positivo por marihuana, en violación de los términos de su libertad condicional por su participación en un accidente ocurrido hace dos años en una autopista de Dallas, el cual dejó a varias personas heridas. Está previsto que Rice sea puesto en libertad el 16 de junio, lo que significa que se perderá todas las prácticas de las OTAs de los Chiefs, así como su minicampamento obligatorio, que se llevará a cabo del 9 al 11 de junio.
Una semana antes de que Rashee Rice fuera sentenciado, se sometió a una cirugía en la rodilla derecha para extraer fragmentos sueltos que le estaban causando inflamación, según informaron fuentes a Adam Schefter, de ESPN. Se espera que Rice permanezca inactivo durante dos meses; no obstante, el entrenador de los Chiefs, Andy Reid, declaró el jueves que se prevé que Rice esté listo para el campamento de entrenamiento.
"Estamos al tanto de la situación y hemos hablado con la liga", dijo Reid. "No se ha hablado de ninguna medida adicional (en lo que respecta a posibles sanciones por parte de la NFL). Nosotros seguimos adelante. Cuando él regrese, tendremos que ponerlo al día y asegurarse de que haga lo que tiene que hacer".
"No es una situación fácil la que está atravesando. Las lecciones de vida son importantes, pero a todos se nos brindan oportunidades para aprender. Él se encuentra en esa posición ahora".
En julio de 2025, Rice se declaró culpable ante un tribunal de distrito de dos cargos de delito grave de tercer grado —colisión con lesiones corporales graves y carreras ilegales en autopista con resultado de lesiones corporales— y recibió una sentencia diferida junto con cinco años de libertad condicional.
El incidente llevó a la NFL a suspender a Rice por seis partidos la temporada pasada, por violar la política de conducta personal de la liga.
