Probablemente uno de los momentos más desafortunados en la vida de Julio César Chávez llegó en su segundo intento por rehabilitarse y alejarse de las drogas, pues le hacen vivir un verdadero infierno hacia 2004 en un centro especializado para ello, en donde recibe maltrato físico y emocional que le tienen sumido en la tristeza.
Luego de recibir consejos de personas cercanas, finalmente Julio decide que hay que intentar nuevamente rehabilitarse tras un primer intento fallido. Para entonces, ya Julio César Chávez Jr. había comenzado su carrera boxística y había debutado con éxito, aunque siempre bajo el reclamo de su padre de entregarse en cuerpo y alma, o mejor que se retirara.
Llega Julio al centro, pero no se imaginaba lo que se esperaba en ese tratamiento que se supone duraría nueve meses, pues no tuvo ninguna clase de trato preferencial, lo golpearon y le atacaron psicológicamente. Ante la ausencia de droga, las alucinaciones no paraban. Comenzó a fumar como una medida para saciar la ansiedad.
Ya hacia el final del capítulo, una periodista que conocía Julio César va a visitarle, y ahí se rompe asegurando que él en realidad nunca quiso lastimar a nadie, sino lograr que lo apreciaran. “Cuando estás arriba todos son tus amigos, pero cuando estás en el infierno, porque aquí es un infierno, todos huyen de ti, como un apestado”, comentó.
Para este viernes, llega el cierre de El César, la historia detrás de la leyenda de Julio César Chávez, en punto de las 21:00 horas a través de la pantalla de ESPN 2.
