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"Y cuando despertó, el cinturón todavía estaba ahí"

MÉXICO -- Augusto Monterroso inmortalizó su obra con el cuento de ‘El Dinosaurio’ y lo mismo ha hecho el peleador mexicano Raymundo Beltrán con la conquista del campeonato mundial de peso Ligero.

Parafraseando al autor hondureño nacionalizado guatemalteco, en vez de leer “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba ahí”, Beltrán podría bien podría decir: “Cuando despertó, el cinturón todavía estaba ahí”, acompañando una foto que se ha hecho popular en redes sociales en donde se le ve abrazando la faja de la Organización Mundial de Boxeo.

“Esa foto… es como cuando tienes un sueño y ese sueño se hace realidad, cuando el sueño se cumplió, desperté y el sueño ya no era un sueño, era realidad”, dijo Beltrán que este sábado ya se encaminaba hacia casa en compañía de su familia, y del cinturón que lo acredita como campeón mundial de peso Ligero.

El sueño se hizo realidad y el logro que necesitaba también llegó porque sabe que este campeonato puede apoyar su proceso para conseguir la residencia permanente en Estados Unidos, donde ha vivido desde hace muchos años, además de que fue el premio al trabajo de muchos años.

“Fue en un momento perfecto, Dios sabe por qué hace las cosas, fue la noche más importante de mi vida, fue un momento adecuado porque estamos tramitando la residencia y necesitábamos ese campeonato para que nos asegurara más la posibilidad de conseguirlo”, recordó Beltrán.

Ray dijo que por ahora quiere descansar y disfrutar del campeonato al lado de su familia tras una pelea que resultó más dura de lo que esperaba, pero que si en el camino se aparece el ucraniano Vasyl Lomachenko, no tendría duda en tomar el reto siempre y cuando sea lo que mejor convenga a su carrera.

“No tengo mente eso porque apenas acabo de ganar, lo de Lomachenko es algo que está en el horizonte, falta que hablen, apenas soy campeón mundial y vamos a ver las opciones, si se hace la pelea con Lomachenko que se haga, pero no me han dicho nada, sólo los comentarios”, apuntó.

Finalmente, orgulloso a más no poder por su logro, Ray mandó saludos a su natal Sinaloa, México, y dijo que hoy la colonia 28 de Junio en Los Mochis puede sentirse orgullosa de tener a un nuevo campeón del mundo tras haber vencido a sangre y fuego al namibio Paulus Moses.