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Miguel Berchelt, un campeón de sangre azul y piel dorada

Miguel Berchelt noqueó a Francisco Vargas desde el Fantasy Springs Casino de Indio, California y se convirtió en el campeón Superpluma del Consejo Mundial de Boxeo. @GoldenBoyBoxing

Intentó Miguel Berchelt jugar para los Pumas como futbolista profesional pero no pudo hacer realidad sus sueños, sin saber que ese momento quizá le cambiaría por completo la vida. Su amor por el azul y oro lo guardó en el corazón y sin dudarlo se encaminó hacia la gloria deportiva pero a través de una disciplina totalmente diferente, el boxeo.

El ‘Alacrán’ se convirtió la noche de este sábado en el nuevo campeón del Consejo Mundial de Boxeo al destronar en una sangrienta pelea al también mexicano y siempre valiente Francisco ‘Bandido’ Vargas. La pelea fue en el Fantasy Springs Casino de Indio, California. No fue el Olímpico Universitario pero para él como si ahí hubiera sido.

“No pude lograr mi sueño de ser futbolista, fui a probarme con Pumas pero no me quedé, ahora soy seguidor de ellos, es mi equipo, yo creo que mi destino era ser boxeador, le doy gracias a Dios por este don que me ha dado”, dijo hace casi tres años el ahora monarca mundial de las 130 libras.

Y fue en el boxeo donde finalmente alcanzó la cima el que se convirtió en el segundo quintanarroense en ostentar un campeonato del mundo. Berchelt dejó su natal Cancún para mejorar su técnica en Mérida, Yucatán, y luego fue a Hermosillo, Sonora, con Alfredo Caballero, a pulirse para estar listo para las grandes ligas. Y todo lo logró, pero no dejó fuera su corazón azul y oro.

“Soy de Cancún pero avecindado en Yucatán, yo digo que tengo un nombre pródigo, Miguel, que es el de Miguel Canto, único miembro del Salón de la Fama (de Yucatán), yo creo que por algo llegué a Mérida, estoy seguro que al lado de Mario Abraham (promotor) llegaremos al Campeonato del Mundo, y que junto a Zanfer, llegaré a consolidarme como una gran figura”, auguró entonces el nuevo monarca.

Y así fue, dejó todo atrás, hasta sus sueños de ser futbolista, y ahora Berchelt hizo lo que pocos creían posible, coronarse ante un guerrero del ring como Vargas que venía de protagonizar las peleas del año en 2015 y 2016, y que terminó por pagar precisamente esa fiereza en el ring al caer en gran parte por los cortes sufridos durante la pelea, y por la dureza en los nudillos de su verdugo.