Sueño cumplido para Guadalupe 'Lupe' Pintor

Lupe Pintor ya tiene un puesto en el Salón de la Fama del boxeo. Cortesía: Alma Montiel / CMB

CANASTOTA, Nueva York - Guadalupe 'Lupe' Pintor tomó su lugar en la tarima de los exaltados. Lucía un poco tímido y hasta nervioso.

Era de esperar. Ahora si veía materializado lo que meses antes le había sido anunciado.

Pintor, de 61 años, y que selló su carrera con récord de 56-14-2 y 42 KO's, fue elevado el domingo junto a otras dos grandes figuras -el boricua Héctor 'Macho' Camacho y el panameño Hilario Zapata- al Salón de la Fama del Boxeo Internacional.

Allí finalmente dejó su nombre de por vida junto a dos que en un momento fueron sus némesis, Wilfredo 'Bazooka' Gómez y Carlos Zárate.

"Para mí es honor todo esto", expresó con suma alegría Pintor mientras era acompañado de su hijo quien le sirvió de traductor en su turno de palabra durante la ceremonia a la que acudieron decenas de excampeones mundiales.

"Cuando empecé lo hice como soñador. Quería ser un Rubén Olivares o un Cassius Clay", comentó. "Ahora estoy entre ellos. Eso me llena de mucha alegría", agregó el excampeón gallo y súper gallo.

Pintor se convirtió en el decimoquinto mexicano en ser inmortalizado en el gran salón.

Se unió a sus compatriotas; Julio César Chávez, Carlos Zárate, Salvador Sánchez, Ignacio Beristáin, Arturo Hernández, José Sulaimán, Vicente Saldívar, Humberto González, Ricardo López, Pipino Cuevas, Rubén Olivares, Miguel Canto, Carlos Palomino y Baby Arizmendi.

"Para mí fue un honor representar a mi patria, a mi país y ser parte de este Salón de la Fama es algo muy grande en estos momentos. No tengo palabras. Es algo que pensé que nunca llegaría", agregó.

Pintor, nacido en 1955 en Cuajimalpa de Morelos, en México Distrito Federal, ganó su primer cetro del mundo, en el peso gallo versión del Consejo Mundial de Boxeo, al vencer por decisión dividida en quince asaltos a Zárate.

En su primer intento por ganar un segundo título en una división diferente, enfrentó a Gómez por el campeonato súper gallo, perdiendo por nocáut técnico en el decimocuarto asalto en la que fue su único revés por la vía del cloroformo.

"Todavía no sé ni como pasó. Wilfredo fue el único en noquearme", dijo brevemente Pintor quien selló su retiro en 1995 luego de dos derrotas en sucesión.

Precisamente fue luego de su revés con el boricua que Pintor cayó en un marasmo deportivo que le llevó a compilar una marca -desde esa derrota- de siete victorias, nueve derrotas y un empate.

Pintor estuvo acompañado por su esposa e hijos.