Shohei Ohtani, de Los Ángeles Dodgers, poncha a 11 en cuatro entradas de trabajo ante Los Ángeles Angels, en su última apertura de pretemporada
LOS ÁNGELES -- Los Ángeles Dodgers esperaban que Shohei Ohtani completara seis entradas este martes, en lo que constituía su última puesta a punto antes del inicio de la temporada regular. Surgió un problema: ponchó a demasiados bateadores.
Ohtani ponchó a 11 bateadores de Los Ángeles Angels durante las primeras cuatro entradas, elevando su cuenta de lanzamientos a pesar de permitir solo tres corredores en base en ese lapso. Para ese momento, Ohtani ya había realizado 79 lanzamientos, cifra muy cercana al límite que los Dodgers se habían fijado para él. Luego regresó al montículo para la parte alta de la quinta entrada, permitió tres sencillos consecutivos y abandonó el juego, dando por concluida, en la práctica, su participación en los entrenamientos de primavera.
"Me pareció otra buena actuación por su parte", comentó Dave Roberts, mánager de los Dodgers, "y estará listo para la acción".
Hace ocho días, cuando regresó del Clásico Mundial de Béisbol, los Dodgers no tenían total certeza sobre en qué punto de su progresión como lanzador se encontraría Ohtani. Había realizado un puñado de sesiones de bullpen y había participado en un juego simulado de cuatro entradas, aunque desempeñándose exclusivamente como bateador para la selección de Japón ("Samurai Japan"). Sin embargo, los directivos de los Dodgers aún no lo habían visto lanzar en persona. Lanzar en partidos reales se perfilaba, por tanto, como un hito de gran relevancia.
Ohtani disipó muchas inquietudes al lanzar 4⅓ entradas en blanco y alcanzar las 99.9 mph --rozando las tres cifras-- bajo el intenso calor de Arizona el pasado miércoles. Seis días después, demostró su dominio con un variado repertorio de lanzamientos: registró cinco ponches con su recta, dos con su sweeper (lanzamiento de movimiento lateral), uno con su sinker y tres con su curva, un lanzamiento que utilizó en menos del 10% de las ocasiones durante la temporada anterior.
"Sé que es apenas su segunda apertura, pero creo que se siente bien", afirmó Will Smith, receptor de los Dodgers. "Desde mi posición detrás del plato, se veía muy bien. Se encuentra en un momento óptimo".
Ohtani, de 31 años, regresó tras someterse a una segunda cirugía de codo para realizar 14 aperturas en la temporada regular del año pasado, registrando una efectividad (ERA) de 2.87, ponchando a 62 bateadores y otorgando nueve bases por bolas en un total de 47 entradas lanzadas. Aumentó su carga de trabajo de manera gradual, pero ya se había puesto a pleno rendimiento para cuando llegó el mes de octubre; posteriormente, sumó otros 20⅓ entradas durante la postemporada.
La expectativa para este año es que Ohtani se mantenga activo como lanzador de principio a fin de la temporada, comenzando con su debut en el montículo el próximo martes frente a los Cleveland Guardians. Han transcurrido cuatro años desde la última vez que Ohtani formó parte de una rotación de lanzadores durante una temporada completa, lo cual supone un desgaste considerable si se toman en cuenta sus responsabilidades como bateador. En vista de ello, los Dodgers aprovecharán los días de descanso del equipo con la mayor frecuencia posible para maximizar el número de días libres que Ohtani reciba entre una apertura y la siguiente.
“No creo que nadie sepa a ciencia cierta cómo se desarrollará la situación, pero considero que es seguro afirmar que no se tratará de un esquema en el que lance cada seis o cada siete días”, comentó Roberts. “El deseo [de lanzar una temporada completa] es grande. Creo que es un objetivo realista. La gran interrogante, entonces, es la siguiente: ¿cómo vamos a gestionar y afrontar este proceso?”.
