Ben Rice se convirtió en el compañero perfecto de Aaron Judge, ambos integran el dúo de mayor poder en las Grandes Ligas
Ni Cody Bellinger, ni Giancarlo Stanton.
Es Ben Rice.
El cañonero de 27 años está convertido en el compañero perfecto para Aaron Judge y ambos integran el dúo dinámico al ataque de los New York Yankees, el '1-2' de mayor poder en las Grandes Ligas y ya no es exageración decir que Rice se ha convertido en el mejor compañero al bat para El Juez. Batman y Robin en el beisbol. Y si lo dudas, aquí están los números que respaldan la afirmación.
En una temporada de 162 juegos, los New York Yankees ya firmaron en apenas 28 un inicio sólido: lideran la Liga Americana con marca de 18-10 (.643) y suman ocho triunfos en sus últimos 10 compromisos. Incluso la derrota de este domingo en la visita a Houston Astros, por 7-4, dejó una nota positiva. Aaron Judge, en pleno festejo de su cumpleaños 34, conectó su décimo cuadrangular del año y llegó a 18 carreras producidas. La derrota rompió una racha de ocho victorias al hilo, pero el mensaje que emerge del orden al bat del Bronx es claro: con Judge y Ben Rice, el lineup cuenta con una dupla tan explosiva como pocas en todo el beisbol.
Lo de Rice y Judge ya no es simple coincidencia de buen momento, sino una declaración formal de intenciones. Son la única pareja de compañeros ubicada en el Top 3 de cuadrangulares esta temporada: nueve para Rice y 10 para Judge. Ningún otro club presume un tándem similar. En tiempos en que cada organización busca su demoledor 'uno-dos', los Yankees colocan en el corazón de su orden una combinación que mezcla la fuerza de un superestrella histórico con la producción de un bateador que irrumpe con números contundentes.
Ben Rice, en apenas 27 juegos, se ha ganado a punta de batazos el derecho de aparecer junto a los nombres más destacados del momento. Suma 28 hits, con ocho dobles, nueve jonrones y 21 carreras producidas. Su promedio de .326 lo ubica como el sexto mejor de todo MLB y su porcentaje de embasamiento de .450 revela un bat paciente, selectivo y dañino. De sus 28 imparables, 17 fueron de extra base y sostiene un slugging de .733, el segundo mejor de la Gran Carpa.
Las métricas avanzadas respaldan lo que se ve en el campo. Según Baseball Savant, Rice ocupa el segundo lugar en las Mayores en porcentaje de batazos fuertes (65.5 por ciento) y el sexto en velocidad de salida promedio (95.7 mph). Cada vez que hace contacto, la pelota sale fuerte. Ya conectó jonrón en cuatro juegos consecutivos del 16 al 19 de abril, primera vez que lo logra en su carrera, y se unió a Aaron Judge como los únicos Yankees desde 2023 con una racha semejante. Además, suma cinco cuadrangulares en sus últimos 10 juegos.
A su lado aparece Judge, rostro de la franquicia y referencia constante cuando se habla de los íconos del equipo. Ha participado en los 28 juegos de la temporada, con 23 hits, 10 jonrones, 18 impulsadas, promedio de .230 y un OBP de .369 que cobra sentido con el contexto. Suma 838 bases por bolas en su carrera, cifra que le permitió superar a Tony Lazzeri y colocarse noveno en pasaportes en la historia de los Yankees. Judge no sólo batea: también desgasta a los lanzadores con su disciplina en el plato.
La producción reciente del capitán mantiene el nivel de una figura de élite. Se embasó en 21 de sus últimos 22 juegos y acumuló siete jonrones en sus últimos 14 encuentros. Seis de sus 10 cuadrangulares en 2026 le dieron la ventaja a los Yankees. Desde 2019, 142 de sus 294 vuelacercas empataron la pizarra o colocaron en ventaja a Nueva York. No se trata sólo de volumen, sino de oportunidad.
Sus 378 jonrones de por vida lo colocan como el cuarto máximo jonronero en la historia de los Yankees, sólo detrás de Babe Ruth (659), Mickey Mantle (536) y Lou Gehrig (493). Es el mayor cañonero derecho que ha vestido el uniforme a rayas y ningún jugador drafteado y firmado por la organización ha disparado más cuadrangulares con la camiseta neoyorquina.
La fuerza de esta dupla no se limita a los totales, sino a la forma en que se acomodan en el lineup. Judge ha iniciado 24 juegos como segundo en el orden y cuatro como tercero; Rice ha comenzado 12 veces en el cuarto puesto del lineup, cuatro en el quinto y en el segundo, dos veces en el tercero y una como primero. Aaron Boone ajusta las piezas según el rival, pero el patrón ya es evidente: el juego cambia cuando el inning pasa por ellos. Uno desgasta al pitcher, fuerza cuentas largas y se embasa; el otro castiga el mínimo error con batazos que encuentran los callejones o las gradas.
Los números tampoco describen por completo la sensación que generan cuando batean de forma consecutiva. Rice suma cinco jonrones en sus últimos 10 juegos; Judge, siete en sus últimos 14. Los lanzadores saben que el margen de error es mínimo y que no basta con dominar a uno si el siguiente en la fila puede producir con la misma facilidad.
Hoy, el único par de compañeros en la élite de cuadrangulares está en El Bronx: dos focos de poder en un mismo orden al bat, capaces de sostener el paso del mejor equipo de la Liga Americana en este inicio de campaña.
